martes 22 de julio de 2008

LE VOYAGE EN FRANCE

Como todas las grandes cosas, pues esta también vino de golpe. Golpe del destino, como dicen unos; o golpe de la providencia como dicen otros.

El caso es que me propusieron un viaje al sur de Francia, a Lourdes. 6 días pasando por Burgos, Loyola, San Sebastián o lo que es lo mismo, 6 días de neogótico francés, gótico español, y paisajes maravillosos por 190 euros me pareció poco menos que un chollazo.

Y acepté.

A nivel de colegueo la verdad es que no me puedo quejar: eran la mayoría gente a saco de guay.
María, Anita y yo, más conocidas como "La guardería" por ser las más pequeñas (yo, como siempre, la más joven) con nuestra "profe" Mónica y Luisfer, universitarios piraos de la cabeza como Pablo, Nestor o Hernán, profesores zumbaos de la olla como Sagrario, Pablo o Carlos, gente a saco de guay como Paula o Pati... Gente muy, muy alegre con la que se podía compatir todo.
Mi agradecimiento por todo su buen humor. SIAMO QUI!

Y ahora hablaré de cómo viví yo interiormente el viaje. Decidí tomármelo como un viaje espiritual. Desde hace varios meses llevo arrastrando unas cuantas dudas de fe, y acepté porque pensé que acercarme a una ciudad sagrada como esa me ayudaría a aclararme. Y en parte, así fue.

Pongo aquí el estado inicial: Soy creyente (acepto la existencia de un Ser superior que además se manifiesta en todas las cosas) soy cristiana, (acepto, sigo y admiro la figura de Jesucristo como un modelo ético revolucionario referente y espiritual también) y... Ahora debería decir que soy católica, que acepto la Iglesia como la obra fundada por Cristo, que la sigo, me siento dentro de ella y que comparto todos sus principios. Debería. Y no es así. No creo en la Iglesia como institución.

Por una razón muy sencilla. Yo parto de la base de que Dios es modelo de Justicia. Hasta ahí bien.

También acepto que tenemos en nuestra naturaleza entendimiento y voluntad que tienden de forma natural hacia la búsqueda de la Justicia y la Verdad. Para los creyentes, esa búsqueda es búsqueda de Dios. Para los ateos es simplemente búsqueda de Justicia.
Problema principal: si partimos de la base de que la Iglesia es obra directa de Dios debería buscar constante y continuamente la Justicia sin reservas. A mí la experiencia me dice que no es así. Como ejemplo práctico, no concibo que el trato que les da a los homosexuales sea justo. No concibo que su moral sexual lo sea tampoco, todo eso por no hablar del trato de la mujer...

Resumiendo, veía grandes injusticias tratadas además como verdades absolutas que chocaban con mi búsqueda de la Justicia.
Problema: ambos buscamos la Justicia y nos contradecimos.
Posible solución 1: la Justicia no es algo objetivo. (Mmmmm... Con vuestro permiso la voy a descartar).
Posible solución 2: Uno (o los dos) estamos equivocados.

Aquí es cuando un teólogo me dijo "a ver, vegaspes, ¿y no crees que tendrá mayores posibilidades de estar en lo cierto una persona avalada por la fuerza del Espíritu Santo y que ha sido escogida por un montón de cardenales formadísimos en estas cuestiones? ¿No crees que el Espíritu Santo actuará más sobre él que sobre ti? Acepta que tiene más formación"

No recuerdo exactamente qué respondí pero supongo que algo parecido a "Mi fe tiene un límite, sobre todo cuando se habla de cuestiones prácticas de consecución de la Justicia. Esto no es teoría metafísica: hay gente en juego. Y si tengo razonamiento crítico es por algo, en cualquier caso no para obviarlo como si no existiera. No creeré ciegamente que lo que dicen personas que son como yo sea la Verdad absoluta; como mínimo tendré que cuestionarlo".

Mi naturaleza me pide búsqueda de Justicia y coherencia en ella; sólo así puedo ir siendo feliz. Hay momentos y lugares en los que no se puede aceptar contradicción. Y no renegaré de mi propia naturaleza por algo que para mí no es seguro. Sería vivir en una mentira, muy fácilmente desvelable.

Ante esto, me respondieron: debes confiar en la Iglesia pues es la obra de Dios en la tierra.

Y con todas estas dudas me metí yo en un viaje hacia un lugar considerado sagrado por la Iglesia; Lourdes. Para el lego en la materia, Lourdes es una ciudad en la que, según dice la Iglesia, en el siglo XIX se le apareció la Virgen Inmaculada Concepción a una niña de catorce años, Bernardita, en una cueva, que hoy es de los lugares más visitados del mundo.
Y en la que no encontrarás una sola calle que no esté absolutamente explotada por el comercio de souvenirs. El capitalismo no se para ante nada, ni siquiera ante la fe más profunda de algunas personas. Da muchísimo asco. Se ha convertido en una atracción turística cuando empezó siendo una ciudad espiritual.
De todas formas, me da que no me creo demasiado el asunto de las apariciones.

Uno de los días que estaba por allí tuve la ocasión de hablar con un sacerdote en castellano (cosa que no era del todo fácil) y le conté todo esto. Me dijo una frase que me dejó muy marcada: la Iglesia eres tú. No sé con qué afán me lo diría pero me dio la pista para solucionar el conflicto.

Si aceptamos la idea de participación divina en la que se dice que Dios está en cada uno de nosotros y aceptamos que la Iglesia es la obra de Dios en la tierra, yo lo veo claro. Ama y haz lo que quieras; las condiciones para seguir esa búsqueda de justicia están dentro de ti, no te las tiene que dar nadie porque para eso ya participas tú directamente de Dios y, es más, también en ti está la voluntad y la capacidad de buscar la Justicia. No necesitas instituciones. Ama y haz lo que quieras. Hay mucho que hacer: A trabajar.

Otra cuestión que me planteaba era la de hasta qué punto creo en los sacramentos.
Poca cosa. De eso me di cuenta una de esas noches.

Estábamos enfrente de la gruta de la supuesta aparición y allí tenían expuesto el Santísimo. Eran casi las 12 de la noche. No se veían las estrellas porque estaba nublado. Y este era el paisaje:
A un lado de la gruta había unos árboles preciosos, grandes, altos, tupidos... Moviéndose con el viento; un bello susurro.
Al otro lado de la gruta una basílica de estilo neogótico francés. Simplemente imponente.
Detrás de mí un río. En medio, el Sacramento. La mayoría de la gente (había bastante) estaba arrodillada en el suelo rezando. Me arrodillé yo también. Cerré los ojos.

Oía el roce de las hojas de los árboles, el susurro del viento y el río detrás de mí. Empezó a llover. No me moví, dejé que el agua me empapase entera. Fue en ese momento cuando me di cuenta de que era absurdo que estuviese arrodillada en dirección al Santísimo Sacramento.
Si Dios está (y está) está en los árboles, está en la lluvia, está en el agua. Está en mí. Me incorporé y cambié de dirección, me incliné ante un árbol gigantesco. Fue entonces cuando de verdad pude rezar. Jamás había sentido algo así. Fue de los momentos más místicos de mi vida.

Volviendo al tema de la Iglesia, una anécdota curiosa:

Como quizá alguno sepa, este año se celebró la Jornada Mundial de la Juventud en Sydney, y se retransmitió en Lourdes para los que no podían viajar tan lejos. La misa del domingo se celebró en una basílica subterránea con más de 20 000 jóvenes y grandes pantallas, traducciones semisimultáneas en varios idiomas... Todo muy pro. Estaba yo con mi grupo sentada en el suelo (no había bancos para todos) cuando de pronto se nos acercan unos voluntarios y nos dicen "¿queréis llevar las ofrendas en el ofertorio?". Aceptamos. Un poco antes de que acabase la liturgia de la palabra nos llaman para que nos vayamos preparando para el ofertorio. Nos dan las ofrendas y nos dicen por dónde debemos llevarlas al altar, éramos unos 50 jóvenes.
A mí ya de primeras me extrañó que se me acercasen; no es lo más frecuente pedirle a la única tía con rastas de toda la basílica y que además lleva una camiseta en la que se lee claramente TAUROMAQUIA ABOLICIÓN que salga enfrente de toda esa gente. Me pusieron la última, además. Eso, que se me vea bien.
Salí. En todas las cámaras que retransmitían y en las pantallas gigantes (luego me dijeron que también en internet). Se leyó el mensaje claramente. Comenzó un murmullo.

Cuando volví a mi sitio se me acercó una voluntaria y me soltó: "¿Cómo te atreves a llevar camiseta con mensaje? ¿Nunca te han dicho que no se puede entrar así a una Iglesia? No es adecuado." Flipé. La tía añadió "No lo vuelvas a hacer: eso es política." Me cabreé. "Esto no es política" le espeté. "Sí, lo es". "No lo es, esto se llama respeto." "No lo vuelvas a hacer, no es adecuado." Se dio media vuelta y se fue.

Lo siento, no me avergüenzo de ser vegana y no tengo problemas en manifestarlo públicamente.
No me avergüenzo de ser antitaurina y no lo voy a esconder.
No me avergüenzo de ser creyente y por eso no lo escondo pero muy a menudo consiguen que me avergüence de haber sido católica.

Mi madre dice que el aceptar una parte de la Iglesia y rechazar otra, más conocido como "cristianismo a la carta" es una postura muy cómoda pero incoherente. O aceptas todo, o no aceptes nada.
Estoy de acuerdo hasta cierto punto. Yo rechazo la parte humana, realmente lo que rechazo es la actual DSI (Doctrina Social de la Iglesia) y me quedo con lo que para mí es fuente SEGURA de verdad; la parte que no es humana.

Y para mí esto es muy sencillo: aquí tenemos estas dos partes bien diferenciadas. A la parte divina le corresponde la fe como fuente de conocimiento. A la parte humana le corresponde la razón. No la fe.
A mí me parece dogmático, adoctrinatorio (¿Existirá esa palabra?) y hasta insultante que se obvie el análisis racional crítico en cuestiones éticas prácticas y nos perdamos en rodeos metafísicos. Por eso no creo en la DSI, porque mi razón me grita constantemente que es incoherente y que va en contra de mi propia naturaleza. Y yo lo siento, pero fe ciega tengo en Dios, no en gente que se puede equivocar tanto como yo.

Habrá a quien le parezca que me creo en posesión de la Verdad Absoluta. No es así. Acepto que puedo estar equivocada. Pero no sacrificaré mi búsqueda de la Justicia a unos ideales que no me resultan coherentes ni acertados.

Un ejemplo que me decía hoy un compañero: la Iglesia te condena si tienes relaciones sexuales (aunque bastante debería importarle a la Iglesia lo que hagas o dejes de hacer en la cama) pero si coges un cuchillo y le rajas el cuello a un animal, alguien inocente que nada te ha hecho salvo existir, no se ve mal. ¡¿Alguien me lo explica?!

A veces siento que incluso hablamos de dioses distintos: a mi Dios no le es indiferente el sufrimiento, la tortura, la agonía y la muerte. Al que reza la Iglesia parece que sí.

11 opiniones:

Borja dijo...

Frikiiiii!!!!!!eso de hacer de guia turistica es mu fuerte!!!!!JAJAJA...sobretodo si no cobras....jejejeeje, me alegro de que te lo pasaras muy bien en Lourdes, bueno, mejor dicho en el neogótico francés, gótico español....:D
Y nunca te avergüences de lo que eres, a mi me pareces genial...
Y respecto a la iglesia, la componen muchos seres humanos, y aunque pueda ser que este "tocados" por Dios, son seres humanos, personas, y se equivocan tanto o igual que tu o yo...

vegaspes dijo...

Pues por eso mismo, ya que me tengo que fiar del entendimiento de seres que se pueden equivocar, para eso ya me fío del mío.

Friki 100% :P
jajajajajajaja

JCYAML dijo...

bueno, para empezar...todos nos equivocamos!yo soy la primera persona que no es coherente no una sino mil veces y en cambio me considero católica. Contradicción? Sí, pero no voluntaria porque antes de ser católica soy persona y como tal me equivoco y caigo varias (muchas) veces en los mismos errores. Para seguir, la Iglesia no te condena por tener relaciones, eso es un falso mito. Simplemente no lo acepta. En mi opinión no hay peor condena que la nuestra propia, muchas veces inconsciente incluso. Somos nosotros mismos los que la mayoría de las veces nos encerramos en una cárcel invisible pero más fuerte que cualquier otra de hierro.
Me ha encantado tu artículo, muchas gracias por publicarlo!;D

vegaspes dijo...

¡Hola JCYAML! (mejor no intento pronunciarlo :P)

Evidentemente que todos nos equivocamos pero la diferencia entre nosotros, pobres mortales y los altos cargos de la Iglesia es que nosotros aceptamos la posibilidad de estar equivocados y ellos no. El Papa "es" sucesor de San Pedro y todo lo que publica en sus encíclicas se considera iluminado por el Espíritu Santo y, por tanto, verdadero.
Esto es así.

En cambio yo creo que sí que se puede equivocar y en el momento en el que veo una contradicción entre su pensamiento (portavoz del pensamiento de la Iglesia) y el mío prefiero fiarme del mío. Si he de creer el alguien que puede estar equivocado, creeré en mí.
Especialmente si se trata de asuntos humanos y prácticos que pueden ser sometidos a un razonamiento crítico y que no necesitan de la fe como fuente de conocimiento. (La existencia de Dios requiere fe, la aceptación del amor homosexual requiere razonamiento).

Cierto es que quizá la palabra "condena" es un poco fuerte àra decirlo directamente. Pero dando un pequeño rodeo se llega prefectamente.
La Iglesia no lo acepta porque lo considera pecado. Y, ahora sí, quien peca de forma consciente y voluntaria se condena.
La idea es que la Iglesia no condena, sino que te advierte de que te condenas tú misma.

Eso a mí me parece una política de terror y eso sólo infunde temor, lo que resulta muy útil para alienar a una sociedad.

El cuerpo es la cárcel del alma, que decía el colega Platón. Y la liberación es el conocimiento, el nosce te ipsum de Sócrates (conócete a ti mismo). ¿El medio? El fomento del espíritu crítico, y eso a la Iglesia muchas veces parece que no le gusta. No le gusta que se dude o se critique... Parece que nos vende un pensamiento dogmático e incuestionable incluso en las cuestiones más prácticas. Si no aprendemos a pensar acabarán diciéndonos hasta de qué color hemos de vestir.
Así es imposible crecer.

Gracias por el comentario y ánimo ;)

JCYAML dijo...

el Papa también se equivoca y tenemos ejemplos en la historia. Juan Pablo II pidió disculpas por ello entre otras cosas. Iglesia eres TÚ!recuerdas?yo he visto a curas reconocer que se equivocan, sino, por qué se confiesan?el Papa también lo hace (confesarse) por qué iba a hacerlo si estuviese en la posesión de la verdad absoluta?
En la Iglesia, como en todo, hay de todo, gente que acepta sus limitaciones y gente que le cuesta mucho más pero si sales de España te darás cuenta de que en muchos países lo que tu hagas o lo que tu digas es lo que hace o dice la Iglesia. Te parecerá una exageración pero es completamente verídico. Y tu, al igual que yo, solo eres una cristiana, ni siquiera somos sacerdotes. Es muy fácil hablar de los demás y yo soy la primera persona que millones de veces lo hago pero, ¿cuántas veces actuamos como lo que criticamos sin sikiera darnos cuenta?
En cuanto a lo de las relaciones es un tema demasiado complicado para tratar por aquí. Es muy complejo y largo pero todo tiene una explicación. De todas formas, como dijo alguien que pasó por mi vida...: que todos los pecados fueran usar un preservativo!!
siempre es el tema "principal" pero deberíamos de preocuparnos de muchos otros antes...

vegaspes dijo...

Que el Papa se equivoca está claro, utilizar la voluntad erróneamente es algo muy humano pero lo que se defiende es que la posición de la Iglesia es siempre la acertada e incuestionable porque está iluminada por el Espíritu Santo. Por eso no se aceptan segundas interpretaciones de la Biblia.

Iglesia soy yo. Sí, si entendemos "Iglesia" como la búsqueda de la Justicia en la tierra y aceptamos que existe la participación divina en cada uno de nosotros.
Yo entiendo Iglesia como un deseo divino de justicia entre los mortales, no como una institución llena de intereses, capitalismo, etc. Por eso me separo de la parte institucional. Buscaré la justicia por mi cuenta pues para eso Dios me dotó de entendimiento y voluntad de participación divina.

Y sí, es cierto que criticar es fácil y todos somos susceptibles de ser criticados pero esto es lo de siempre, para creer algo que puede estar equivocado, prefiero que salga de mí. Simplemente no me gusta lo que hacen, así que me hago a un lado y me vuelvo "autónoma". (Realmente a mí me da la impresión a veces que la Iglesia no es otra cosa sino una gran empresa multinacional más)

He tratado hasta la saciedad el tema de las relaciones con varios curas y teólogos. Y sí, tienen sus motivos que se pueden entender pero que para mí son totalmente inconsistentes.
Es lo que decía Luis Ramiro en una canción "Monseñor Rouco varela, ¿cómo puede usted hablarme sobre el sexo y el amor si no tiene usted experiencia? ¿Cómo se atreve a decir qué familia es la normal, si nunca llegó a formar ninguna de ellas? Sin pareja o descendencia, ¿cómo puede usted hablar de los demás? ¿Cómo se atreve usted a juzgar lo que nunca llegó a probar?" Y sigue... Pues eso, con los temas sexuales veo bastante hipocresía pero incluso más que eso, veo bastante intromisión.

Esto es sencillo, la gente se preocupa por los temas que le afectan. Y el tener una relación es algo muy común hoy en día y si hay alguien con mucho poder todo el día diciendo que te vas a condenar y que está mal que tengas relaciones sexuales con la persona con la que estás (ya no te digo si la persona es de tu mismo sexo...) pues, yo veo normal que la gente reaccione en contra. El egoísmo mueve el mundo, es eso, la gente se preocupa sólo de la que la toca directamente.

Pero sí, también hay temas que urgen más... Ahora mismo están muriendo millones de animales...

Un abrazo

jcyaml dijo...

y de niños...

vegaspes dijo...

Siempre que digo "animales" me refiero tanto a humanos como a no humanos.
Procuro utilizar el lenguaje de manera no especista, sin discriminar ni hacer separaciones por cuestión de especie.

Y por supuesto también me refería a los niños... Animales chiquititos :)

Cigarra dijo...

En primer lugar te felicito por tu valentía al exponer con tanta sinceridad tus creencias y dudas. Somos muchos los cristianos practicantes que hemos nacido y vivido en el seno de la Iglesia Católica, como se suele decir, y que sin embargo cuestionamos cada día muchas de sus actuaciones, históricas y de ahora mismo. No hay que olvidar que la Iglesia es una institución compuesta por humanos. Asistida por el Espíritu Santo, si, pero Dios nunca violenta la voluntad de los hombres y su capacidad de equivocarse. Si por el hecho de haber sido bautizados lo viéramos todo claro y lo hiciéramos todo bien ¿dónde quedaría nuestra libertad? ¿Qué mérito tendría cuando elegimos el bien y rechazamos el mal? Esto es el abecedario, y es aplicable a todos, desde el Papa al último niño recién bautizado. Y los Papas se equivocan, vaya si lo hacen. Y lo han hecho a lo largo de toda la historia con una eficacia que pone los pelos de punta. Pero es que sólo son infalibles en muy, muy poquitas cosas. En lo demas, Papas, obispos, curas y todos, son tan humanos como cualquiera; y habrá que seguir sus consejos o mandatos siempre y cuando no choquen con nuestra razón y nuestra conciencia.
Evidentemente la mema que te dice que no puedes entrar en la Iglesia llevando un lema antitaurino es mema y punto. Carece de criterio propio y desde luego no tiene ninguna clase de autoridad, ni moral ni de la otra, para decirte tal cosa. ¿Si llevas una camiseta de "no fumar" o "Caramelos Paco" ya si puedes entrar?
Las personalidades sin criterio, que necesitan que les indiquen hasta cómo hay que sonarse los mocos han existido siempre y buscan refugio en instituciones fuertes que les den la tranquilidad de obrar segun normas establecidas, sin necesidad de tomarse el trabajo de razonar y elegir por su cuenta. De eso está llena la iglesia, los clubs deportivos, los ejercitos y las sectas de los predicadores americanos. Ya lo analizó Fromm en "el miedo a la libertad". Pero en todas esas instituiones, Iglesia incluída, hay muchas personas que ven claro lo que importa y que se dejan su tiempo y a veces la vida, en la interpretación recta del Evangelio. A esos hay que mirar y con la iglesia que tambien son ellos, es con la que hay que identificarse, Oscar Romero, Ignacio Ellacuría, la Madre Teresa, Helder Cámara, Leonardo Boff, muchísimos anónimos que a veces han entrado en conflicto con la autoridad eclesiástica, pero
"por sus obras los conoceréis".
Seguirmeos hablando de este tema, que me parece inagotable.
Muchos besos

vegaspes dijo...

Completamente de acuerdo en todo.

"habrá que seguir sus consejos o mandatos siempre y cuando no choquen con nuestra razón y nuestra conciencia."
El problema es cuando no coincides en prácticamente nada a nivel de la ética que proponen ¿o imponen? a los cristianos...
(La fe es otro asunto)

Seguiremos hablando, ya no es que tenga una entrada en la cabeza sino que creo que voy a tomar una decisión bastante...

Cigarra dijo...

En cuestiones concretas (uso del preservativo, postura ante la homosexualidad) es donde más debemos adoptar una perspectiva histórica y decirnos: "si se equivocaron de tal manera con Galileo y tantas otras cosas, esperemos a que la historia nos de la razón, y mientras tanto obremos de acuerdo con nuestra conciencia"
Los homosexuales eran algo tan inaceptable en la sociedad judía de los tiempos de Jesucristo que ni se alude a ellos en el Evangelio: supongo que su invisibilidad sería total. No porque no existieran, sino porque se esconderían. Pero ante otros proscritos sociales de su época, la samaritana, el publicano, la mujer adúltera ¿cuál fue la postura de Jesús? No de condena sin escucharlos, desde luego, sino de perdón y aceptación. Más bien, de transformación de su vida. Con eso es con lo que hay que quedarse. Ir a las fuentes y dejar a un lado el "ruido".
Pasando a tu viaje concreto, fíjate, no he estado en Lourdes ni en Fátima, y no se si me apetece ir. Yo si creo en el Sacramento de la Eucaristía, pero donde más vivamente lo he sentido es celebrándolo en una tienda de campaña, en medio de una tormenta pavorosa a 2000 metros de altura en los Pirineos... mejor que en la basílica más monumental que se pueda imaginar.
Dios está en todas partes, pero sobre todo en nosotros.

SIENTO, LUEGO SOY

Si siente, no le utilices

¿Que por qué soy activista?

No hay explotación animal sin víctimas

¿Que por qué no llevo pieles?

Los demás animales no son vestimenta

¿Que por qué no voy al zoo?

Los zoos son prisiones para quienes viven en ellos

¿Que por qué no compro animales?

Los demás animales no son objetos de consumo

¿Que por qué no como animales?

¿Que por qué no como animales?

Y ahora que has pensado... ¡Actúa!

Y ahora que has pensado... ¡Actúa!