Hace un par de semanas me terminé dos libros que iba leyendo a la vez porque son de temática muy parecida. Me los ofreció un teólogo muy simpático que conozco y al no tener otra cosa que leer…
Un par de comentarios de cada uno:
El primero que acabé fue ¿Quién decís que soy yo? que es más un folleto propagandístico que un libro, 60 páginas

Comienza con algunos pasajes del Nuevo Testamento y luego da 8 testimonios de conversos:
Paul Claudel, de formación política y filosófica, un día escuchando en una misa de Navidad el Magnificat y luego el Adeste Fideles creyó. Así sin más. Pero enseguida se dio cuenta, horrorizado, de que todos sus argumentos filosóficos para no creer mantenían toda su validez sobre él. Eran perfectos e inmutables. ¿Qué hacer? Tras cuatro años tratando de derrumbar su filosofía leyó los evangelios y "abrí los ojos".
Lo cierto es que me imagino lo que debió sentir él. Yo lo he sentido muchas veces y tengo muy claro que Dios está en la música.
Edith Stein, discípula de Husserl, de formación filosófica, dice que siempre buscó la verdad. Un día, aburrida en casa de unos amigos cogió la Vida de Santa Teresa, lo leyó de un tirón y cuando acabó exclamó: "¡Esto es la verdad!". Poco después abandonó el grupo filosófico de Husserl y se metió a monja carmelita descalza, murió en Auschwitz.
Siempre que leo sobre esta persona (ya la había estudiado en el colegio en Religión) me llama mucho la atención la seguridad que me imagino que puso en esa aseveración. Has de estar muy segura para decir algo así tras toda una vida de búsqueda. Tengo la esperanza de que algún día sentiré yo algo parecido cuando encuentre mi fundamento ético. Ese maldito y escurridizo porqué.
Manuel García Morente, catedrático de Ética en la Universidad de Madrid, era ateo público. Cuando estalló la Guerra Civil en España tuvo que huir a Francia abandonando a su familia y allí, en la soledad del exilio comenzó a pensar mucho en Dios, llegó a la conclusión de que era obra de Dios el que su familia hubiera sobrevivido y él también. Fue ordenado sacerdote cuando regresó a España al finalizar la Guerra.
No es ningún secreto que la presencia de Dios en los momentos de debilidad, de miedo, de frustración es un gran apoyo para quienes creen. Aunque resulte difícil de creer, yo sé que nunca me sentiré completamente sola mientras le sienta a Él (Ella o Ello), para mí eso es algo que no tiene precio.
André Frossard (qué ejemplo tan típico) era secretario del Partido Comunista y el ateo perfecto, ese que ni siquiera se plantea la existencia de Dios de la misma manera que no se plantearía la veracidad del cuento de Caperucita. Un día, buscando a un amigo, entró en una capilla y como él mismo cuenta: "habiendo entrado a las cinco y diez, salí a las cinco y cuarto en compañía de una amistad que no era de la tierra". ¿Qué ocurrió? Él trata de explicarlo en su libro "Dios existe. Yo me lo encontré" pero siempre será un gran misterio. Un comentario que a mí me encanta de él es
"Nunca me he acostumbrado a la existencia de Dios".
Yo tampoco. Siempre que lo pienso me asombra, me asusta y a la vez me enaltece el ánimo. me gusta que exista Dios, me gusta quererle y me gusta que me quiera.
Tatiana Goritcheva vivió en Leningrado durante el sistema comunista y fue educada en unos valores ateos, próximos al nihilismo religioso de Nietzsche. A ella en cambio, siempre le faltó algo como cuenta. Buscó la felicidad y el infinito y estudió filosofía, practicó meditación, yoga... Un día encontró la oración del Padrenuestro y comenzó a repetirla una y otra vez como si fuera un mantra. Entonces creyó. Es difícil imaginar la alegría y la paz que sintió.
Siempre he buscado y sigo buscando lo mismo que esa mujer, la Felicidad y el Infinito, yo lo encontré (más bien me lo descubrieron puesto que he crecido con ello) en el punto donde se unen todas las perfecciones, y a eso lo llamo Dios.
Bernard Nathanson, más conocido como "el rey del aborto", practicó más de 65 000 abortos, entre ellos a su propio hijo. No sólo era director de su clínica ginecológica sino también activista por el derecho a un aborto libre y gratuito. Recorrió el mundo dando conferencias, entrevistándose con altos cargos del gobierno y escribiendo artículos para conseguir mejores en la ley del aborto. Un día puso una máquina de ultrasonidos al lado de una mujer que iba a abortar. Escuchó el corazón del niño y grabó lo que él llamó "El grito silencioso". Se convirtió. El mundo se le echó encima (casi literalmente) porque dejó el activismo y se posicionó a favor de las campañas provida. Cuenta que llegaron a amenazar de muerte a su familia, todo ello unido a un profundo arrepentimiento. Fue bautizado y así se reconcilió consigo mismo.
Yo vi hace un par de años el vídeo de "El grito silencioso", aunque tampoco me hacía falta, siempre he estado en contra del aborto. No por una cuestión religiosa, sino ética. Jamás seré capaz de apoyar el asesinato de inocentes.
Lo cierto es que sentí bastante angustia leyendo el capítulo dedicado a este hombre. Un arrepentimiento así... Debe ser realmente doloroso.
Vittorio Messori era ni más ni menos que el amigo al que André Frossard estaba buscando cuando entró en la Capilla del Barrio Latino. Se convirtió leyendo el Nuevo Testamento. Sintió que ahí estaba la Verdad pero a la vez su razón se lo negaba. Él era periodista, escribía sobre realidades. Leyendo a Pascal finalmente venció su fe sobre la Razón o más bien reeducó a su Razón a favor de la Verdad encontrada.
Y aquí acaba el libro. No me ha disgustado, las descripciones de los sentimientos de estos personajes eran muy interesantes, aunque angustiosas en ocasiones. A la vez, me ha pasado lo mismo que cuando leí la Encíclica de Benedicto XVI "Caritas Deus est", hay afirmaciones tan dogmáticas que nunca estaré del todo de acuerdo. Muy especialmente las referidas a la Iglesia. Las aseveraciones categóricas sobre Dios no suelen estar en desacuerdo con mi planteamiento: al fin y al cabo siempre están en positivo y Dios es la unión de todas las perfecciones. Pero la Iglesia... No tiene tanto de Dios como debería. Y afirmaciones como "Nadie que no tenga a la Iglesia por Madre puede tener a Dios por Padre" (creo que es de Juan Pablo II)... Me provocan arcadas.
El otro libro digo yo que sí que tiene la categoría de libro. Es de José Ramón Ayllón y se titula "Dios y los Náufragos".

Está dividido en tres partes. La primera se llama "Náufragos a la deriva" y habla del sentido religioso de los ateos y agnósticos. Trata las visiones de autores como Aleixandre, Borges, Camus, Feuerbach, Nietzsche, Steiner...
No sabría identificar muy bien las características formales y lingüísticas que hacen que esta parte del libro me haya parecido terriblemente persuasiva. De todas formas, como no estoy en un comentario de texto tampoco tengo por qué buscarlas, al fin y al cabo, es sólo una sensación.
Por una parte me gustó ya que conocí algo más de estos autores pero por otra al darme la impresión de que las biografías y las descripciones no eran demasiado objetivas... Resultaba incómodo.
Leí una entrevista al autor sobre este libro y referente a esta parte el periodista le preguntaba: "¿Qué queda de la muerte de Dios, profetizada por Nietzsche?" Y el le respondía "Queda el hecho indudable de la muerte de Nietzsche...". Caer en esa respuesta me parece no entender bien a Nietzsche. Él jamás dijo que fuera inmortal (aunque yo creo que sí que lo consiguió) y el hecho de que él muriese no tendría por qué quitarle razón a sus argumentos. Yo puedo estar más o menos de acuerdo con él pero no soporto que se hagan ese tipo de críticas a su pensamiento. Aunque en el caso de Nietzsche es difícil, hay que saber separar el pensamiento de la figura del propio filósofo.
La segunda parte se titula "Dios a la vista" y trata el pensamiento de autores cristianos como San Agustín, Ana Frank, Chesterton, Guitton, Miguel d'Ors, Pascal...
A estos los trataba con bastante más cariño, según mi percepción, aunque todo puede ser que estuviese un tanto paranoica.
Me gustó mucho (no le conocía) Guitton, cito una parte que me pareció muy interesante:
Guitton nos recuerda que una célula viva está compuesta por una veintena de aminoácidos que forman una cadena compacta. La función de estos aminoácidos depende, a su vez, de 2000 enzimas específicas. Siguiendo este razonamiento, los biólogos han calculado que la probabilidad de que un millar de enzimas diferentes, durante miles de millones de años se unan ordenadamente para formar una célula viva es del orden de 1 entre 10 elevado a 1000, que es tanto como decir que la probabilidad es nula. El Nobel de Biología, Francis Crick, reconoció que "el origen de la vida parece un milagro a juzgar por tantas condiciones como es preciso reunir para establecerla". (...) Para el problema de la reproducción celular se descarta el azar de nuevo: "Para que la unión de los nucleótidos produzca por azar una molécula de ARN utilizable, es necesaro que la naturaleza multiplique a ciegas los ensayos durante al menos 10 elevado a 15 años, es decir, un tiempo cien mil veces más largo que la edad total de universo".
Interesante es, desde luego.
Otro que también me gustó muchísimo, aunque es un personaje que siempre me ha llamado la atención, es Pascal. Dice frases que me gustan bastante, a ver si algún día de estos me hago con los Pensamientos.
"Para el que no quiere ver, toda la luz del sol es poca"
"El corazón tiene razones que la razón ignora"
"Dos excesos: excluir la razón, no admitir más que la razón."
"Nuestra imaginación nos agranda tanto el tiempo presente, que hacemos de la eternidad una nada, y de la nada una eternidad."
"La razón obra con lentitud, y con tantas miras, sobre tantos principios, que a cada momento se adormece o extravía. La pasión obra en un instante."
"Muy débil es la razón sino llega a comprender que hay muchas cosas que la sobrepasan"
O muy prepotente. ¿Cómo metes algo infinito en un espacio finito?
"Cuando no se ama demasiado no se ama lo suficiente"
¿Y si en vez de preocuparnos de amarnos tanto nos preocupamos de amarnos bien? Frase de Marwan.
"Prefiero equivocarme creyendo en un Dios que no existe, que equivocarme no creyendo en un Dios que existe. Porque si después no hay nada, evidentemente nunca lo sabré, cuando me hunda en la nada eterna; pero si hay algo, si hay Alguien, tendré que dar cuenta de mi actitud de rechazo."
Y más que tener que dar explicaciones, a mí me parecería mucho peor situación el darse cuenta de haber estado viviendo tan sola, cuando podría haberme sentido TAN acompañada…
"¿Puede haber algo más ridículo que la pretensión de que un hombre tenga derecho a matarme porque habita al otro lado del agua y su príncipe tiene una querella con el mío aunque yo no la tenga con él?"
"¿Qué es el hombre dentro de la naturaleza? Nada con respecto al infinito. Todo con respecto a la nada. Un intermedio entre la nada y el todo."
O dicho de otra forma, una mierda en medio del cosmos.
"Para los que desean ver a Dios hay suficiente luz y suficiente oscuridad para los que no quieren verlo"
Qué bella es la libertad de elegir…
"No me importa no profundizar en la hipótesis de Copérnico, pero toda la vida me importará saber si el alma es mortal o inmortal"
A mí también.
La última parte, la de los testimonios ha sido la que más me ha gustado. Era breve pero decía cosas muy hermosas.
“Y, ante todo, ¿qué es el hombre? Un ser que piensa, que ama, que va a morir y que lo sabe” Y precisamente porque lo sabe, ese se convierte en su mayor miedo. El miedo a lo desconocido de la muerte condicionará toda su vida. “En realidad, todo el mundo busca a Dios, ya que todo el mundo pide a la tierra lo que esta no puede dar (la trascendencia que venza su temor innato a la muerte). Todo el mundo busca a Dios porque todo el mundo busca lo imposible”.
Me gustó muy especialmente la entrevista a Narciso Yepes en la que el guitarrista afirma que sabe que a Dios le encanta su música y con palabras muy sencillas explica cómo él en cada concierto en el momento en el que se hace silencio antes de empezar a tocar ofrece su música a todos los espectadores pero especialmente al de “allá arriba”. Explica cómo entiende que su música es un rezo sincero, emociones, evocaciones… Yo también creo que la música es un camino muy directo para llegar a Dios.
Y para acabar… “Vivir es estar todavía a tiempo”. Eso me recordó lo que decía mi profesor de filosofía explicando a Ortega, “vivir es tener futuro” y lo que decía Camus en La peste, “Es imposible que se dé el amor en un mundo sin futuro”, por lo que si aún nos seguimos enamorando, es que todavía queda esperanza.






1 opiniones:
Estoy de acuerdo con que la música es el lenguaje que mas nos acerca a Dios. ¿Sabías que García Morente se convirtió escuchando una obra de Berlioz: "La infancia de Jesús?"
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