martes 15 de septiembre de 2009

STRAIGHT EDGE


Sencillamente porque estoy harta.
Porque cada día soporto menos las drogas, el alcohol y el tabaco.
Porque me llena de frustración el ver personas maravillosas con cerebros e ideas brillantes incapaces de hilar dos frases correctamente a causa de la mierda que se han metido.
Porque me repugna ver compañeros de puño cerrado y sentimiento libertario por los suelos abrazados a una litrona y saber que eso es lo más antisistema que van a hacer en todo el fin de semana... Todos los fines de semana del año (si son estudiantes, jueves incluidos).
Todo lo que vamos a hacer esta noche contra la dominación va a ser regalarle más y más impuestos al Estado en alcohol, como mínimo. Bien.

Yo no me apunto. No se trata de una cuestión purista de pureza del cuerpo, ortolexia y demás gaitas; si creyera en eso no viviría a gusto en una ciudad. Es simple y llanamente una cuestión de respeto. Si eres una persona verdaderamente comprometida con causas sociales, con movimientos que te necesitan, con ideologías que merecen la pena, es una falta de respeto hacia ti, hacia tus ideas y hacia tus compañeros el destruirte por dentro y por fuera. No te imaginas el poder que posees. No sabes de lo que eres capaz. No tienes ni noción de la que podrías llegar a liar. Ni la tendrás jamás si desintegras finde a finde tu mejor arma: tu cerebro.

Machácate en el gimnasio. Corre. Entrena. Fortalécete. Tienes un cuerpo 10, cierto; pero el Estado tiene ejércitos, bombas y tanques.

Estudia. Lee. Comparte. Dialoga. Investiga. El Estado tiene la sociedad del espectáculo, es cierto; pero tú tienes tu imaginación, una mente consciente e instruida y convicciones fuertes. Ahora es cuando, si tienes decisión, eres un peligro.

Tienes mucho que ofrecer. Se necesita gente como tú. No te pares, o mejor dicho: que no te paren. Sabes que eso es lo que quieren: Así es como nos van a vender. ¿Te vas a dejar? ¿Te vas a rendir?

No lo hagas. Cuida tu cuerpo, necesitarás unas piernas fuertes y rápidas que te lleven lejos, buenos brazos y manos hábiles, unos pulmones resistentes y un corazón poderoso. Pero ante todo cuida tu mente: la necesitarás para planear, crear y transmitir.

No necesitas esa mierda. Si no lo haces por ti, hazlo tus ideas, por quienes defiendes y por las personas que creemos de verdad en tu potencial.

No te destruyas: no les des ese placer.


*Aclaración al título: La etiqueta es lo de menos. Yo no la adopto por cuestiones musicales: no entiendo suficiente de hardcore. Y además paso de anglicismos innecesarios; prefiero ser abstemia y antidroga que straight edge.

domingo 30 de agosto de 2009

TE PROMETO QUE ME ENCANTARÍA

Me encantaría escribirte algo; algo digno de ser considerado "algo" para ti.
Me gustaría escribirte algo a tu altura.

Algo a la altura de las montañas, los paisajes y los acantilados que veo cuando me asomo a tus ojos soñadores. O escribir algo con la fuerza, la rabia y el fuego que emanan cuando se quedan pensativos. O algo tan sereno y cariñoso como ellos cuando, sobre mí, me miran. Algo tan bello como su brillo hasta cuando la triste melancolía los envuelve.

Algo tan cálido, tan acogedor y tan atrayente como tu olor. Algo tan tierno y suave como tu piel. O algo tan rítmico, maravilloso y perfecto como tu corazón golpeándome fuerte de madrugada. Quizás algo que sugiera la vesania que esconden tus manos o la protección de tus brazos cuando me estrechas entre ellos.

Algo tan deslumbrante y sorprendente como tu sonrisa. O tal vez algo tan dulce e insano como tus labios en mi piel al anochecer. Algo inesperado y brillante como tus carcajadas. O incluso algo tan placentero y estremecedor como tu respiración en mi pecho.

Me encantaría escribirte algo así; pero es que -sinceramente- no sé hacerlo.

jueves 9 de julio de 2009

Un grito silencioso

Hoy te miraba mientras estabas distraído; tus rizos, tu cuello, tus brazos, tu barba...
Cuando no pude más, clavando mis ojos en los tuyos y sin despegar los labios ni romper el silencio, te dije:

-Non tibi in animum quam fletura sum die quo me relinquas inducis.

Luego, bajé la vista y suspiré. Fue entonces cuando, girándote hacia mí, me lanzaste media sonrisa.

¿Me habías "oído"?


viernes 5 de junio de 2009

Opinión sobre Bolonia de mi profesor de Pensamiento Clásico Latino

Mientras redacto estas líneas (viernes, 18 de abril, seis y media de la tarde), el Paraninfo de mi Facultad (Filosofía y Letras de la UCM), lleno hasta la bandera, alberga una asamblea de estudiantes y de profesores que debaten con el Rector de nuestra Universidad sobre las consecuencias de 'Bolonia'.

Lo que a muchos les parecía, como de costumbre, una iniciativa de cuatro locos, destinada a extinguirse en unos horas o, a lo sumo, unos días, se ha convertido, para consternación de algunos y satisfacción de otros, en un movimiento que ha obligado a nuestras autoridades académicas a personarse en el lugar por ver de qué manera se podría 'manejar' esta situación (lo esperable, por otra parte).

No entraré en la cuestión de si los responsables de esta iniciativa son un grupo de 'malos estudiantes' (dixerunt), de ésos que nunca van a clase porque reparten su tiempo de sarao en sarao. Es una forma burda y barata de desinflar este tipo de movimientos. Desprestigiado y denostado el actor, anulada la acción. No puedo hablar de los estudiantes porque son de especialidades distintas a la mía, pero sí de algunos de los profesores que han estado con ellos desde el primer momento: los conozco y merecen todo mi respeto, académico y personal. No están ahí por incordiar. Llevan años (desde que nos llegaron las primeras noticias sobre lo que se urdía en la trastienda de 'Bolonia'), hablando de estas cuestiones, escribiendo y debatiendo. Por supuesto, no se les ha ahorrado su correspondiente ración de 'persecución': tiempo atrás, tuve ocasión de presenciar cómo un Vicerrector se despachaba a modo con ellos, dedicándoles unas cuantas lindezas que no procede repetir aquí.

De cuanto más arriba se dice, es fácil deducir mi postura: esa gente del Paraninfo tiene razón. Protestan contra un modelo de educación universitaria que se propone reducir drásticamente los niveles de exigencia y rigor académico, que entrega la formación de los futuros profesores de enseñanza secundaria a los pedagogos (como poner un pirómano a apagar el fuego), que encarece de forma obscena e insoportable el precio de eso que han dado en llamar 'máster', y convierte a quienes deseen cursarlo en esclavos de un préstamo (salvo que sean ricos por su casa), en fin, que entrega nuestra formación universitaria a los empresarios para la desfiguren a su gusto, convirtiendo nuestras facultades y escuelas universitarias en nuevos centros de formación profesional.

Muchos colegas bienintencionados se esfuerzan por convencer a los escépticos de las excelencias del nuevo sistema. Mencionaré mi experiencia: preocupado y expectante ante lo que se anunciaba, decidí participar en uno de esos programas piloto que han puesto en marcha las univesidades para que los profesores adapten su docencia al nuevo modelo. De la Oficina de Convergencia Europea (creo que ésa era su gracia) me enviaron, a modo de instrucciones, dos estudios, elaborados por profesores de pedagogía, que a mi me parecieron una verdadera antología del disparate y el absurdo: técnicas baratas de dinámica de grupos, una imagen del alumno más propia de un jardín de infancia que de un aula universitaria, una serie de cálculos abstrusos para determinar que porcentaje del tiempo, el esfuerzo y la atención del alumno debía dedicarse a las mil y una actividades previstas en cada asignatura... Aquello me parecía una tomadura de pelo. Al punto comuniqué a la citada Oficina mi apartamiento del programa piloto.

Por otra parte, considero que esa pretensión de imponer una metodología por decreto es, o bien una ingenuidad, o bien un ejercicio de cinismo por parte de nuestras autoridades ministeriales y académicas. Mi experiencia me dice que cada clase, cada asignatura, cada grupo de alumnos requiere un plantemiento distinto. En unos casos se saca más rendimiento recurriendo a las clases prácticas, en otros es preferible hacer un seguimiento estrecho y mantenido del alumno conforme va preparando su asignatura, en otros lo mejor es la clase magistral. Ahora, por poner un ejemplo, se nos dice y repite que la clase magistral es nefasta desde el punto de vista pedagógico. Si por tal se entiende el punto de vista de los pedagogos, puedo estar de acuerdo. Lo que significa, por tanto, que no está tan mal. Yo la aplico en una de mis asignaturas, que además someto voluntariamente a un proceso de Evaluación de Calidad Docente: las puntuaciones que recibe por parte de los alumnos (en torno a la centena cada año) son excelentes. ¿Quiénes tienen razón: los pedagogos o mis alumnos?

Estas reflexiones, en fin, con ser mías, no me pertenecen en exclusiva. Colegas de mi propia universidad, de otras universidades, de otras especialidades (ciencias y letras, indistintamente), hablan y se expresan en los mismos o muy parecidos términos. Pero no vamos más allá de quejarnos y lamentar, con tanta amargura como resignación, lo que se nos viene encima.

J.J. Caerols

martes 28 de abril de 2009

"¡Ah de la vida!"

"¿Nadie me responde?" me lamentaba yo esta mañana completamente asqueada.

Casualidades de la vida, cuando subí al autobús de camino a mi casa me di cuenta de que sin querer había reseteado el mp3 y que se me había quedado como la vitrocerámica de mi madre, limpísimo. Vamos, que no había ni una puta canción. Bien.

Maravillas de la tecnología, descubrí que tenía radio. Probemos.

Cadena Dial. Qué recuerdos; mi antigua emisora.

Fue dramático: 50 minutos de pop comercial. 50 minutos de amor barato. 50 minutos de pasión enlatada. 50 minutos de mierda.

Pero eso no fue lo grave. Lo grave es que yo escuchaba a diario esa música desde los 9 años hasta los 17. Luis Fonsi, Paulina Rubio, Juanes, Chayanne, Nash, David Bustamante, Bisbal...

¡Y eso no es lo más jodido de todo! Lo que de verdad me repatea es que de las canciones que me han puesto en esa mierdisora ¡Me sabía todas las letras! Arrrggggg "¡¡¡Ah de la vida!!!" ¡Mi cerebro almacena basura! Desesperante.

Luego habrá quien se pregunte que por qué soy tan moñas. Normal, 8 años escuchando ese tipo de música... A los nueve años ya me sabía varios CDs de Laura Pausini.

Me dio por recordar. Para mí entonces el amor era algo así como

"Yo estoy loco de amor por tiiiiiiiiiiiiii,
nesesito que me abras tu corasóóóóóóón
oh, baby, baby
no puedo con esta pasióóóóóónnn"

Por ejemplo. Esto era lo que oía yo seis horas diarias. Así he acabado. De qué me extraño. (Por otra parte también es normal, cuando eres una ratita de biblioteca, empollona asocial, cómo se va a fijar el chico popular del último curso en ti. Y así se justifica que oigas estas cosas. Patético.)

Pero siempre hay que mirar el lado "positivo" de las cosas: no quiero imaginarme cómo sería yo hoy si hubiera empezado a escuchar Habeas Corpus a los 13. Estaba en la cárcel fijo.

En fin. Creo que me voy a poner en bucle "A las cosas por su nombre" de Habeas. Desintoxicación, por favor.

PS. Y ya que algo se menciona del amor... Dejo uno de los sonetos que a mí más me emocionan sobre el tema ahora. De Garcilaso de la Vega (lo pongo de memoria, espero que no me falle nada, y si no, mientras caigan bien los endecasílabos un brindis por mi genio maligno)

SONETO V

Escrito está en mi alma vuestro gesto
que cuanto yo escribir de vos deseo
vos misma lo escrebistes, yo lo leo
tan solo, que aún de vos me guardo en esto.

En esto estoy y estaré siempre puesto,
que aunque no cabe en mí cuanto en vos veo,
de tanto bien lo que no entiendo creo,
tomando ya la fe por presupuesto.

Yo no nací sino para quereros;
mi alma os ha cortado a su medida,
por hábito del alma misma os quiero.

Cuanto tengo, confieso yo deberos:
por vos nací, por vos tengo la vida;
por vos he de morir, y por vos muero.


En fin. Ah... ¡de la vida!

domingo 19 de abril de 2009

GLADIADORAS PLATÓNICAS

Un bonito día le preguntaron una serie de discípulos a Platón "Maestro, ¿cómo es el alma?". Platón respondió:

-El alma tiene tres partes, cada una ubicada en una parte de nuestro cuerpo. Por un lado está el alma racional alojada en la cabeza, en el pecho tenemos el alma irascible que se ocupa de las pasiones y en el estómago el alma concupiscible, la que regula los deseos del cuerpo. Cada una tira hacia sus propios intereses, el truco para ser feliz es conseguir la tensión y el equilibrio perfectos... - se paró - Y no es nada fácil, os lo aseguro -añadió tras suspirar largamente.

Bien. En el hipotético caso de que esta conversación que me acabo de inventar hubiera ocurrido alguna vez, habría sido en el siglo V a.C. y por supuesto en griego ático. Hoy, 2500 años después yo creo que esta división es verídica. Para ejemplo un botón; esta mañana pillé a las tres partes de mi alma enfrascadas en una pelea bastante violenta, casi se matan. Menos mal que andaba yo por ahí para separarlas. La leyenda está clara, lo pongo en negrita para que se distingan mejor los colores y se vea bien quien habla cada vez.

-... No quiero, sabes perfectamente que no quiero hacerlo pero lo voy a hacer: ¡¡¡TE LO DIJE!!!
-... Que te mueras...
- Sexoooooooooooooo
- Mira que te lo advertí veces y aun así no hubo manera, te mereces una somanta de palos que te deje bien fina. ¡Es que te prometo que me enervas! ¡Te lo dije!
- Bueno, ¡vale ya! ¡¿No?! Estamos igual de jodidas, déjame tranquila.
- "Esta vez sí, esta vez sí...ñañañañañaña" ¡Gilipollas! ¡Te lo dije!
- Mira, ¡como no te calles la boca te juro que la tenemos...!
- ¡Tengo hambreeeeee!
- A ver, ¡había que intentarlo! ¡¡¡Imagínate que hubiera salido bien!!!
- ¡¿Todavía me sales con esas?! Lo tuyo no es normal, de verdad que deberías hacerte mirar bien eso... ¡Lo sabíamos perfectamente las tres! ¡¡Sabíamos que no podía salir bien!! Y aun así te empeñaste y caímos como tres completas estúpidas. ¡Si estamos así es por tu culpa! ¡Es la última vez que permito que dirijas este tema!

- Las matemáticas no son exactas, y la estadística, la ciencia de la gran mentira. Había indicios, esta vez parecía diferente...
- Tengo sueño, ¿y si os calláis, so petardas? De verdad, es que sois insoportables, todo el día igual.
- ¡Pero qué diferente ni qué niño muerto! Los números cuadraban, era predecible y lo peor de todo era que lo sabíamos. ¡Tanto trabajo las tres juntas para que tú lo tires por la borda a la menor ocasión! ¡No quiero ni verte! ¡Te odio! ¡Míranos ahora!

- (en voz baja y sin mirar directamente) Pudisteis habérmelo impedido...
- ¡Eso sí que no te lo aguanto! Me pasé el día diciéndote "Cave! Cave! Mane ubi es! Noli movere! Nunc advenio!! Maneeeee" ¿O es que ni latín entiendes ya? So imbécil...
- Eso mismo digo yo, ¡Ese comentario ha sido muy injusto! Te mandé todo tipo de señales: desde sudores fríos, ¡hasta retortijones cada vez que se te ocurría pensar en él! Es que ya ni a las señales físicas haces caso. Das asco, tronca.
- No pude evitarlo... La esperanza me pudo...
- ¡¿Esperanza?! A ver subnormal, ¿qué estudias? ¿Pensamiento Clásico o Aeronáutica? ¿Aún no te has aprendido que LA ESPERANZA ES UN MAL? ¿Te hago un mapa? Si estaba en la caja de Pandora junto con los demás males no es por causalidad. ¡Es un mal como cualquier otro!

- Es mas, ¡es peor porque aún lo tenemos dentro!
- ¿Acaso no has estudiado a Safo? ¡Di ahora mismo sus versos o te reviento a collejas!
- Me parece igual a los dioses aquel que está frente a mí...
(Ostión del alma racional a la irascible)
- ¡¡¡Ese no!!! ¡¿Por qué has tenido que decir ese?! ¡Sabes perfectamente de cuál te hablo! ¡Y en griego so paleta!
- (Doblándose por la mitad abrazada a su estómago) Ha dolido más escuchar ese verso que la bofetada que te ha dado, te lo aseguro... - gimió. Hay versos que duelen.
- (Aún restregándose entre quejidos) ...Έπως δηύτε μ'ο λυσιμέλης δόνει, γλυκύπικρον, αμάχανον, όρπετον...
-...
-...
-...
- ...B-bien, y ahora la solución. También la sabes.
- Dila.
-... Τλημοσύνη.
- Tέτλα κραδίε- dijo al fin, llorando de rabia.
Se quedaron las tres en silencio. Todas sollozaban.
- ¡¡¡PERO ES QUE NO QUIERO...!!!

Y entonces, dando un grito desgarrado mi parte racional se abalanzó como una fiera sobre mi irascible dispuesta a estrangularla. No aguantó más, la entiendo perfectamente. Mi concupiscible se apresuró a ayudar a la racional, tampoco soportaba la situación en la que la hijaputa de la irascible nos había metido, pero antes me avisó mandándome una patada al estómago.

Yo estaba en la cocina y volví corriendo a mi habitación. Allí encontré a las tres, golpeándose con todas sus fuerzas y a gran velocidad sobre mi cama, al lado del ordenador donde aún seguía el facebook abierto. Corrí a separarlas. Luego las reprendí mientras les curaba las heridas y les vendaba los cortes.

Ahora tengo a la racional con un ojo morado; ve bastante mal.
La concupiscible recibió montones de golpes; está bastante desganada.
La irascible se llevó la peor parte. Sigue medio inconsciente; sus heridas son graves.

Y yo llevo todo el día con ganas de morirme; me duele todo, especialmente el pecho. Le costará volver a tomar decisiones.

Duele lo cierto que es.

"Desmayarse, atreverse, estar furioso,
áspero, tierno, liberal, esquivo,
alentado, mortal, difunto, vivo,
leal, traidor, cobarde y animoso;

no hallar fuera del bien centro y reposo,
mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,
enojado, valiente, fugitivo,
satisfecho, ofendido, receloso.

Huir el rostro al claro desengaño,
beber veneno por licor süave,
olvidar el provecho, amar el daño;

creer que el cielo en un infierno cabe,
dar la vida y el alma a un desengaño,
esto es amor: quien lo probó lo sabe."

Félix Lope de Vega y Carpio, siglo XVI

viernes 17 de abril de 2009

No sé cómo titular esto

Ni sé qué decirte.

Un pequeño gran descubrimiento entre elementos deícticos fóricos de valor genitivo

Ayer, en casa de un compañero con el que había quedado para estudiar, encontré un escrito suyo. Me encantó, conseguí que me lo regalase y a fin de que no se pierda, y ya que a mí no se me ocurre ningún tema interesante sobre el que escribir aquí lo dejo, para disfrute y deleite de quien quiera leerlo.

Me gustaría daros datos sobre el autor pero es que el chico que lo escribió es muy difícil de describir. Es... pura antítesis en todo.

INTUS NERO, FORIS CATO

No me haréis jurar que estoy loco de verdad,
no loco de amor, no loco de atar.
Mi vida consiste en llevar sistemáticamente la contraria,
en fracasar, en volver a empezar.
Lo peor de todo es que no me siento atrapado,
voy de paseo, con el rechazo por bandera.
Las caras ajenas me inspiran odio, la mía me da asco,
y juro por todo que no me voy a arrancar los ojos.
A veces me pregunto cómo no me canso de tragarme
la bilis y el vómito, pero no soy capaz de contestarme
y me cambio de tema, pienso en... ¿Qué sé yo?
En la música, en los viajes... Todo vale.
"Evasión" no es una palabra cobarde...
Es la palabra que evita que haya más muertos en los periódicos.


Manuel Fernández Fraile. (O Fray Manuel Fernández)

domingo 29 de marzo de 2009

FRÍO, CALOR Y SONRISAS

La mayoría de la gente diría que el frío y el calor son sensaciones contrarias. Quevedo también lo pensaba cuando escribía aquello de “Es hielo abrasador, es fuego helado”. Pues, sólo por tocar la moral, yo hoy tengo otra teoría. Qué le vamos a hacer, cosas de la juventud, me gusta llevar la contraria.

El frío y el calor pueden unirse. ¿Cómo y de qué manera? Preguntaría más de uno. Yo os lo argumento (¡si yo hasta hoy tampoco me lo habría creído!)

Tan sencillo como cuando a través de la nieve hueles a leña quemada; sientes que el olor te acaricia por dentro y por fuera, llenándote suavemente mientras te hace sonreír.

Tan sencillo como cuando a través de la nieve ves una luz que sale de una casa de piedra, evocas las historias al lado de la chimenea y piensas en las ánimas y los besos de Bécquer. Sonríes.

Tan sencillo como cuando a través de la nieve acaricias un roble inabarcable y te da tal descarga y tal respeto el ver esa belleza ante ti que no puedes por menos que rendir tributo interno a las maravillas de la Naturaleza; tus labios se curvan en sentido ascendente, en el mismo que lo hace tu alma.

Tan sencillo como cuando a través de la nieve escuchas unas pisadas, un rápido aleteo, incluso un canto que te hacen estremecer y sonreír inevitablemente.

Tan sencillo como cuando a través de la nieve sientes un cálido beso en los labios helados que al punto se tornan ardientes. Simplemente te deshaces y sonríes.

Tan sencillo como cuando a través de la nieve hueles pan, agua, tierra, nubes, piedra, madera y comienzas a caminar sonriendo.

Tan sencillo como cuando a través de la nieve ves un cervatillo corriendo a toda velocidad ante ti, sientes que algo dentro de ti se encoge (¿será eso que llaman corazón?) y de pronto te ves sonriendo como una idiota.

Tan sencillo como cuando a través de la nieve acaricias una piedra milenaria y el paso de los siglos, la historia y el tiempo te recuerdan lo viva que estás mientras saltas escalones sonriendo.

Tan sencillo como cuando a través de la nieve escuchas una historia de fuerza, convicción y libertad que te llena y se hace un hueco dentro de ti. Aparentemente sólo sonríes.

Tan sencillo como cuando a través de la nieve sientes un abrazo que no te llega a la piel, ni a los huesos, sino mucho, mucho más allá. Y, ¿qué vas a decir? Nihil. Lo único que puedes hacer es sonreír.

Tan sencillo como cuando a través de la nieve te llega el olor de quien se te asemeja a los dioses al ponerse frente a ti y empiezas a vibrar por dentro. No lo notará pero tú no podrás evitar sonreír.

Tan sencillo como cuando a través de la nieve ves el Sol. Sí, simple y llanamente nuestro querido Sol tras las nubes. Te ríes cuando te das cuenta de que - de tan bello - hasta te cuesta reconocer la cara del dorado Apolo.

Tan sencillo como cuando a través de la nieve escuchas el resoplido de un caballo que se acerca y te mira fijamente con toda la fuerza que desprende. “Malditas vallas, malditas jaulas” piensas sonriendo tristemente.

Tan sencillo como cuando a través de la nieve te aprieta y acaricia una mano cálida y deseas elevando tus labios y tu alma que si el Eterno Retorno es algo más que una idea pitagórica te conserve ese momento para siempre.

Tan sencillo como cuando a través de la nieve miras esos ojos del color de las montañas en las que no querrías nada más que perderte para siempre. Sonreirás si te devuelve la mirada, si no, también.

Tan sencillo como todo eso. Es sencillo, es evidente, es cálido, es frío, es vida, es muerte, eres tú, soy yo, y aquel cobarde con nombre de valiente.

Una guitarra, una voz rasgada, un oboe, miradas y manos cómplices alejando el frío en pequeños intervalos para sentir cada poco su cortante beso de nuevo al volver a erguirse sobre la refulgente Madre Tierra.

El frío penetra en los cuerpos abrigados. El calor envuelve los cuerpos desnudos. Susurros en la odiada y bella lengua, dos figuras enlazadas conjugando al mismo tiempo aquel paradigmático verbo transitivo. El frío queda relegado a una pequeña parte de tu mente, y el calor se toma su venganza arrasando con todo lo demás y con un rítmico movimiento hace evaporar el agua helada que horas antes hacía estremecer.

Para el tiempo. Se va congelando el calor mientras se caldea el frío. Nada hay.
¿Qué son dos sombras abrazadas respirando tranquilas en un contexto infinito?
Yo te lo digo: Todo.

Sólo deseas que tu corazón no derrita la nieve que quedó grabada en tu mente. El deshielo produce torrentes de agua desde las montañas cuyo cauce erosiona sonrisas.

Hielo y fuego. En ti y en mí.


Sálvame - Luis Ramiro

Vídeo chorras, dos amigos y yo cantando una canción de Luisra. ¡Con tomas falsas y todo!
Profundo que te cagas.

Poniéndome al día

Miras al cielo y mientras te pierdes en las nubes, vuelve a sonar esa canción maravillosa que tienes en “Repetición”. No avanzas.

Mas, ¿qué avance puede darse en un contexto infinito?
Si el tiempo es infinito, si la eternidad existe, ¿qué sentido tienen esos diez minutos (o tres horas) perdidos? Si el espacio es infinito, si no existen límites, ¿qué sentido tienen esos kilómetros que nos separan?
Si puedo pensar en ti y evocarte como si te tuviera delante, ¿para qué más?

Hoy es de esos días en los que te preguntas un porqué y un paraqué de todo. Mas, ¿qué sentido tienen tales preguntas?

Ninguno, pero al menos paso el rato.
Ah, no que habíamos quedado en que la eternidad existe.

Te miras al espejo, y te preguntas por el sentido de la materia.
Cierras los ojos, y te preguntas por la existencia de tu alma. Sabes que está ahí. Le gritas que se calle.
Te sientas abrazando tus rodillas, y te preguntas por la existencia de Dios. Hay veces que no se le escucha bien. Hay veces que no le oigo.
¿Por qué? ¿Para qué? ¿Qué sentido hay? ¿Qué fundamento le ves?

Bah, qué tonterías digo.

Sí, he vuelto. Metafísicamente (influencia de la facultad) pero he vuelto.
Patético, lo sé, me tiro tres meses sin escribir y agarro y en vez de contar algo interesante voy y me emparanoio.

Enga, os cuento lo que he hecho en los últimos seis meses.

Muchos de quienes me conocen posiblemente no me saludarían en la calle ahora si se encontrasen conmigo. No es que yo me haya vuelto una asesina en serie despreciable, no, aun no, simplemente es que me rapé la cabeza y a la gente le cuesta reconocerme.
Abandoné mis preciosas rastas en una bolsa en el trastero. Ya me las volveré a colgar en otra vida.
Ahora voy como una bola de billar y es divertidísimo, una gran experiencia, ¡se lo aconsejo a todo el mundo! Y para que veáis que no he pasado a ser un ente metafísico y que existo, ¡hasta pongo una foto!

Guapa, ¿eh? (No, eso no ha cambiado, y además no abandoné mi autoestima con las rastas jeje)

¿Que por qué me corté el pelo? Sencillamente porque me prohibieron hacerlo. Y me entraron unas ganas que no pude aguantarlo. Hace meses, en un alarde de espontaneidad y locura me presenté al casting de un musical. En un alarde de enajenación mental el jurado me cogió para cantar, bailar y actuar. El papel entre otras cosas me exigía el pelo largo. ¿Conocéis las Tres Gracias de Rubens? Pues imagináoslas con veinte kilos menos en general y a una encima pelona. Divertidísimo. Aunque odio el teatro: una y no más. ¿Que por qué me metí entonces? Porque no lo sabía. Y ahora a tragar hasta la última representación. El 7 de mayo en la facultad de Filología – Filosofía UCM, por si alguien quiere ir a reírse. La música es preciosa, y de los actores, sé de una muy mala y que además morirá de vergüenza.

Y en otro orden de cosas... Voy aprobando con notable. Todavía no he abierto un libro. ¡Pero me encanta mi carrera! Qué bonita es y qué bien me lo paso. Disfruto muchísimo las clases. El año que viene, Filosofía.
Poco antes de que empezase la facultad, un colega me aconsejó que no me posicionase en nada en la facultad, que procurase pasar desapercibida. Me pareció un consejo estupendo y por eso, al primer día ya estaba metida en la Asamblea AntiBolonia, planeando las huelgas, las manifestaciones, hablando con la gente de la universidad, planificando un encuentro vegano en la complu, apuntándome al teatro, al seminario de Filosofía, y proponiendo bacanales griegas a la gente de mi clase. Nadie me conoce. ¡Soy una sombra en ladera umbría!

Decidí que ya que me soltaban a la una de clase todos los días tendría que hacer algo con esas tardes en las que no pensaba estudiar. Me metí en una ONG llamada Solidarios. Me apunté a un plan de apoyo a las personas sin hogar de la calle, voluntariado con ellos una vez a la semana basado en el acompañamiento y la cercanía. Salía a ello a las nueve de las noche y volvía a las dos de la mañana a casa. Me lo prohibieron en casa.
Me busqué otro plan. Acompañamiento de presidiarios en tres cárceles de Madrid. Estaba emocionada pero me denegaron el acceso como voluntaria a las cárceles. Antecendentes penales y tal. Las acción directa abolicionista (saltar al ruedo, encadenarte a un circo o dejar cadáveres en una empresa privada) a veces trae estos efectos secundarios. Pequeños daños colaterales. Me fastidió un montón.Tercer intento de voluntariado: apoyo al estudio en una residencia de menores. Y en ello ando. Estoy con una chica estupenda aunque con quince años prácticamente no sabe ni leer, escribir ni contar. Y tampoco le interesa demasiado, para qué nos vamos a engañar.Pero bueno, en el fondo, todo ayuda. Quizá el año que viene trate de meterme a un taller de enseñanza del castellano a inmigrantes. Molaría.

No paro. A veces me canso un poco, el voluntariado, las luchas y las asambleas contra Bolonia, el activismo por los animales que por supuesto no he dejado sino que he incrementado... Tener ideales es una mierda. Te consume mucho tiempo, pero sin ellos mis preguntas de porqué y paraqué jamás podrían ser contestadas. ¿Una vida tranquila y vacía? No, gracias.

Mucha gente me dice que soy muy madura por todo lo que hago. Yo no lo creo. Yo soy una adolescente tan loca como cualquier otra pero en vez de canalizar mis ganas en el botellón de los sábados, los zapatos que me voy a comprar, el chico de clase que hoy me miró de reojo, o las últimas tendencias de Prada, prefiero canalizarlas en una búsqueda de la Justicia real. Y real significa activa.

¿Quieres Justicia? Pues sal a la calle y exígela.
A mí me preocupa que mueran millones de animales al día por capricho, por falta de información, por falta de reflexión y haré cuanto tenga en mi mano por hacer a la gente reflexionar.
A mí me preocupa que desaparezca la Universidad pública, que se mercantilice la enseñanza y que el marcador que que determina la continuidad de unos estudios universitarios sea la rentabilidad económica, pues dedicaré mi tiempo a tratar de ayudar a parar esta catástrofe.
A mí me preocupa que haya niños, personas sin hogar, enfermos, ancianos, presos sumidos en la más absoluta miseria por falta de compañía, pues algo habrá que hacer.

Así que no es que no me guste irme de tiendas (que además no me gusta) sino que no hay tiempo para ello. Sencillamente, hay cosas más importantes que hacer.

A menudo me da rabia que los días no tengan 50 horas.
Seguimos, avanzamos, corremos.
Esta es una carrera de fondo que te permite aminorar pero nunca parar.

miércoles 4 de marzo de 2009

JAJAJAJA ¡Qué asco podemos llegar a dar...!

Y es que cuando ayer la de Gramática (maravillosa profesora) nos leyó este artículo de Mario Benedetti no pude dejar de descojonarme, hablando en plata. Una pequeña crítica.


LINGÜISTAS

Tras la cerrada ovación que puso término a la sesión plenaria del Congreso Internacional de Lingüística y Afines, la hermosa taquígrafa recogió sus lápices y papeles y se dirigió hacia la salida abriéndose paso entre un centenar de lingüistas, filólogos, semiólogos, críticos estructuralistas y desconstruccionistas, todos los cuales siguieron su garboso desplazamiento con una admiración rayana en la glosemática.

De pronto las diversas acuñaciones cerebrales adquirieron vigencia fónica:

—¡Qué sintagma!
—¡Qué polisemia!
—¡Qué significante!
—¡Qué diacronía!
—¡Qué exemplar cetororum!
—¡Qué Zungenspitze!
—¡Qué morfema!

La hermosa taquígrafa desfiló impertérrita y adusta entre aquella selva de fonemas.
Sólo se la vio sonreír, halagada y tal vez vulnerable, cuando el joven ordenanza, antes de abrirle la puerta, murmuró casi en su oído:

“Cosita linda”

Mario Benedetti.

SIENTO, LUEGO SOY

Si siente, no le utilices

¿Que por qué soy activista?

No hay explotación animal sin víctimas

¿Que por qué no llevo pieles?

Los demás animales no son vestimenta

¿Que por qué no voy al zoo?

Los zoos son prisiones para quienes viven en ellos

¿Que por qué no compro animales?

Los demás animales no son objetos de consumo

¿Que por qué no como animales?

¿Que por qué no como animales?

Y ahora que has pensado... ¡Actúa!

Y ahora que has pensado... ¡Actúa!