
Sencillamente porque estoy harta.
Porque cada día soporto menos las drogas, el alcohol y el tabaco.
Porque me llena de frustración el ver personas maravillosas con cerebros e ideas brillantes incapaces de hilar dos frases correctamente a causa de la mierda que se han metido.
Porque me repugna ver compañeros de puño cerrado y sentimiento libertario por los suelos abrazados a una litrona y saber que eso es lo más antisistema que van a hacer en todo el fin de semana... Todos los fines de semana del año (si son estudiantes, jueves incluidos).
Todo lo que vamos a hacer esta noche contra la dominación va a ser regalarle más y más impuestos al Estado en alcohol, como mínimo. Bien.
Yo no me apunto. No se trata de una cuestión purista de pureza del cuerpo, ortolexia y demás gaitas; si creyera en eso no viviría a gusto en una ciudad. Es simple y llanamente una cuestión de respeto. Si eres una persona verdaderamente comprometida con causas sociales, con movimientos que te necesitan, con ideologías que merecen la pena, es una falta de respeto hacia ti, hacia tus ideas y hacia tus compañeros el destruirte por dentro y por fuera. No te imaginas el poder que posees. No sabes de lo que eres capaz. No tienes ni noción de la que podrías llegar a liar. Ni la tendrás jamás si desintegras finde a finde tu mejor arma: tu cerebro.
Machácate en el gimnasio. Corre. Entrena. Fortalécete. Tienes un cuerpo 10, cierto; pero el Estado tiene ejércitos, bombas y tanques.
Estudia. Lee. Comparte. Dialoga. Investiga. El Estado tiene la sociedad del espectáculo, es cierto; pero tú tienes tu imaginación, una mente consciente e instruida y convicciones fuertes. Ahora es cuando, si tienes decisión, eres un peligro.
Tienes mucho que ofrecer. Se necesita gente como tú. No te pares, o mejor dicho: que no te paren. Sabes que eso es lo que quieren: Así es como nos van a vender. ¿Te vas a dejar? ¿Te vas a rendir?
No lo hagas. Cuida tu cuerpo, necesitarás unas piernas fuertes y rápidas que te lleven lejos, buenos brazos y manos hábiles, unos pulmones resistentes y un corazón poderoso. Pero ante todo cuida tu mente: la necesitarás para planear, crear y transmitir.
No necesitas esa mierda. Si no lo haces por ti, hazlo tus ideas, por quienes defiendes y por las personas que creemos de verdad en tu potencial.
No te destruyas: no les des ese placer.
*Aclaración al título: La etiqueta es lo de menos. Yo no la adopto por cuestiones musicales: no entiendo suficiente de hardcore. Y además paso de anglicismos innecesarios; prefiero ser abstemia y antidroga que straight edge.
Porque cada día soporto menos las drogas, el alcohol y el tabaco.
Porque me llena de frustración el ver personas maravillosas con cerebros e ideas brillantes incapaces de hilar dos frases correctamente a causa de la mierda que se han metido.
Porque me repugna ver compañeros de puño cerrado y sentimiento libertario por los suelos abrazados a una litrona y saber que eso es lo más antisistema que van a hacer en todo el fin de semana... Todos los fines de semana del año (si son estudiantes, jueves incluidos).
Todo lo que vamos a hacer esta noche contra la dominación va a ser regalarle más y más impuestos al Estado en alcohol, como mínimo. Bien.
Yo no me apunto. No se trata de una cuestión purista de pureza del cuerpo, ortolexia y demás gaitas; si creyera en eso no viviría a gusto en una ciudad. Es simple y llanamente una cuestión de respeto. Si eres una persona verdaderamente comprometida con causas sociales, con movimientos que te necesitan, con ideologías que merecen la pena, es una falta de respeto hacia ti, hacia tus ideas y hacia tus compañeros el destruirte por dentro y por fuera. No te imaginas el poder que posees. No sabes de lo que eres capaz. No tienes ni noción de la que podrías llegar a liar. Ni la tendrás jamás si desintegras finde a finde tu mejor arma: tu cerebro.
Machácate en el gimnasio. Corre. Entrena. Fortalécete. Tienes un cuerpo 10, cierto; pero el Estado tiene ejércitos, bombas y tanques.
Estudia. Lee. Comparte. Dialoga. Investiga. El Estado tiene la sociedad del espectáculo, es cierto; pero tú tienes tu imaginación, una mente consciente e instruida y convicciones fuertes. Ahora es cuando, si tienes decisión, eres un peligro.
Tienes mucho que ofrecer. Se necesita gente como tú. No te pares, o mejor dicho: que no te paren. Sabes que eso es lo que quieren: Así es como nos van a vender. ¿Te vas a dejar? ¿Te vas a rendir?
No lo hagas. Cuida tu cuerpo, necesitarás unas piernas fuertes y rápidas que te lleven lejos, buenos brazos y manos hábiles, unos pulmones resistentes y un corazón poderoso. Pero ante todo cuida tu mente: la necesitarás para planear, crear y transmitir.
No necesitas esa mierda. Si no lo haces por ti, hazlo tus ideas, por quienes defiendes y por las personas que creemos de verdad en tu potencial.
No te destruyas: no les des ese placer.
*Aclaración al título: La etiqueta es lo de menos. Yo no la adopto por cuestiones musicales: no entiendo suficiente de hardcore. Y además paso de anglicismos innecesarios; prefiero ser abstemia y antidroga que straight edge.






