Fue genial la cara de mi padre cuando le dije que iba a coger un idioma moderno de optativa en mi carrera. Se le iluminaron los ojos.
-¡Qué bien! Me alegro, por fin algo provechoso. ¿Qué tal francés? ¿Italiano? ¿Alemán? ¿Y chino? Dicen que el chino puede resultar muy útil a la hora de...
- No, papá, si ya he decidido cuál.
- ¿Cuál?
- Eusquera.
Su gozo en un pozo.
- ¡¿Vascuence?! Pero, pero... ¿Por qué? ¿Para qué? Pero, no, mira, si el chino... El chino también es una lengua rara, y...
- Nada, nada, paso de chino. El vasco seguro que mola. Y me apetece.
Pobre hombre. Hace cuatro años sufrió muchísimo cuando él, físico por vocación, doctor en Ingeniería de Caminos y profesor en Arquitectura tuvo que escuchar (y aceptar –casi- sin rechistar) que su hija la de los sobresalientes quería estudiar Filología Clásica. Toda una tragedia.
Así empezó mi curso de euskera. Las grandes historias tienen que empezar siempre con un punto de rebeldía y curiosidad. Y esta prometía.
Parece que fue ayer el primer día de clase. Aún me acuerdo de estar esperando en la puerta del aula mientras pensaba que ojalá el profesor no fuera un vejete gruñón y amargado hablando raruno. Pero ni fue ayer, ni el vasco es un idioma raruno ni el profesor era un vejete gruñón.
Fue hace nueve meses y el profesor es de los mejores que he tenido nunca y sin duda el mejor que me he encontrado en la Universidad (y eso que son estupendos).
Karlos Cid Abasolo es uno de esos profesores que se merecen una laudatio en toda regla. Pero ni mi retórica es ciceroniana ni aprendí tanto de Quintiliano como para hacerlo bien. Así que sólo seré sincera.
Simplemente puedo decir que me enseñó a entender el mundo de otra manera a partir de una lengua maravillosa, que arrambló con todos mis prejuicios filológicos –que no eran pocos- con risas y simpatía, que me devolvió la ilusión por las lenguas “vivas”, que es una persona increíble y un auténtico enamorado de su materia capaz de transmitirte su pasión por ella (especialmente por los relativos -es cierto, la gente los usa fatal, sufro mucho más desde que los aprendí en eusquera-) en muy pocos minutos de explicación.
Es ameno, sencillo y expresivo. Como un poema de Cervantes... O de Dechepare. Y una persona alucinante, un embajador a la altura de la lengua que representa (la lengua de los ángeles, sin duda).
Echaré mucho de menos las explicaciones de gramática, las quejas y discusiones lingüísticas talibanescas en clase, las risas en lengua práctica, los dibujitos incomprensibles de los ejercicios, las AADs (a cada cual más singular) y su inquebrantable buen humor. Más de uno y más de dos de los alumnos el día que acababa el curso de vasco estaban con depresión de dimensiones catedralicias.
Resulta irónico que la asignatura en la que más he aprendido y las clases que más he disfrutado de mi carrera tuvieran tan poco que ver con esta. Son cosas que pasan, aunque no por casualidad. Entré en la lengua vasca por amor (no a ella) y me quedo por auténtica fascinación ante su riqueza filológica y su misterioso romanticismo.
Y queda estúpido, banal y vacío, baina... Eskerrik asko, Karlos.
jueves 15 de julio de 2010
miércoles 20 de enero de 2010
LA APOSTASÍA EN SEIS PASOS
Salud a toda persona de pensamiento crítico.

La Iglesia se sigue enriqueciendo a tu costa si no realizas la apostasía.
¿Vas a mantener esa situación?
Soy una chica de Madrid que realizó la apostasía en enero de 2010 y he escrito este artículo explicando los pasos para tramitarla de maner efectiva según mi propia experiencia.
Te aseguro que es un proceso rápido y sencillo si segues rigurosamente los pasos. Es pura burocracia pero la sensación de tener el certificado de apostasía en tus manos y sentirte oficialmente fuera de esta institución sexista, fascista y homófoba es inigualable. Te animo a que lo hagas. Puedes tenerlo en una semana con poco esfuerzo.
PASO 1. Y quizá el más importante. Mucha gente se salta este paso y luego no consigue la apostasía. Ármate de paciencia: es muy posible que tengas que tratar con curas muy pesados pero si realmente has decidido salir no te va a parar nada ni nadie. ¿Tu determinación es firme? ¿Seguro? Pues empecemos a trabajar.
PASO 2. Consigue la partida de bautismo.
Tienes que saber dónde te bautizaron (lo sabrá tu familia más cercana). Una vez que tengas localizada la parroquia ve -o llama- y solicita tu partida de bautismo. Si te preguntasen para qué, puedes decir que para casarte, para confirmarte, para entrar de catequista en tu parroquia actual… Imaginación al poder. Si dices que para apostatar, también te la deben dar, pero si quieres evitarte largas discusiones y consejos mejor no lo hagas. Aunque de todas formas lo más probable es que no te pregunten nada. Les va a hacer mucha ilusión que se la pidas: esa maldita fotocopia con firma y sello cuesta 10€.
Alguno quizá te pregunte si quieres volante de bautismo (que es gratuito) o partida de bautismo. Di que quieres partida porque es lo que te va a exigir el arzobispado. Puedes ir a recogerla o pedir que te la manden por correo. Si escoges la segunda opción asume que te la van a mandar certificada y a contra reembolso. Serán unos 15 euros. Al menos fue lo que me costó a mí porque mi parroquia está algo lejos de Madrid. Hazte una fotocopia de seguridad (para no tener que volver a pagar si hubiera problemas).
PASO 3. Consigue una fotocopia compulsada de tu DNI.
Es gratis y lo hacen en cualquier comisaría (mejor si es una de policía nacional). Llevas tu DNI y una fotocopia sin recortar del mismo (ambas caras del carnet por el mismo lado del A-4) y te lo hacen en el momento. No se necesita pedir cita. Te hará falta para acreditar tu identidad en los documentos que vas a firmar y mandar.
PASO 4. Descárgate ESTE formulario: http://www.pepe-rodriguez.com/Cristianismo/Apostasia/Mod_doc_Apostasia_PR_2009.pdf
Hay más formularios pululando por Internet pero este es el más completo, está redactado teniendo en cuenta las nuevas circunstancias derivadas de la Sentencia del Tribunal Supremo del 2008 y es muy efectivo. Doy fe de ello. (Entre otras cosas dice claramente que te niegas a tener que hablar con ninguna persona o a recibir asesoramiento sobre tu decisión y eso puede evitarte conversaciones incómodas.)
Lo imprimes y lo rellenas. No tiene misterio alguno.
PASO 5. Manda la carta y espera.
Una vez que tienes el formulario, la partida y la fotocopia compulsada del DNI lo metes en un sobre y lo mandas certificado al arzobispado al que pertenezca tu parroquia de bautismo.
Si no sabes qué arzobispado es el que te corresponde mete el municipio de tu parroquia de bautismo en este buscador y te lo dice: http://www.conferenciaepiscopal.es/scripts/municipios/busca.idc
(Arzobispado y diócesis es lo mismo a efectos prácticos).
Cuando sepas a qué diócesis perteneces buscas su dirección postal y la pones en el sobre. Aquí tienes todas las direcciones de diócesis de España: http://www.conferenciaepiscopal.es/diocesis/diocesis.htm
Esto puede tardar dos o tres días en llegar y la respuesta del arzobispado suele ser casi inmediata. Te mandan una carta (súper divertida) advirtiéndote de las consecuencias de la apostasía y adjuntan un formulario que tienes que rellenar con tus datos y los datos de tu bautizo (por eso es bueno que tengas una fotocopia de la famosa partida de bautismo).
Exigen que ese formulario sea firmado ante notario eclesiástico (cualquier cura vale) o civil. ¿Cómo solucionamos esto?
Sigue mi consejo: No rellenes aún el formulario y avanza al paso seis.
PASO 6. Resuelve el resto presencialmente.
Es lo que aconsejo si las distancias lo permiten. Puedes terminar el proceso en una mañana. Llama al arzobispado el día anterior a la mañana que tengas libre y di que quieres tratar personalmente una cuestión sobre la apostasía y que vas a ir al día siguiente. Dile tu nombre completo para que tenga presente la información que mandaste en su momento.
Los arzobipados están abiertos generalmente de lunes a viernes y sólo hasta las dos de la tarde.
A la mañana siguiente, vas temprano directamente a la sección Vicaría General del arzobispado (como llamaste el día anterior puedes decir que estás citados si te ponen pegas). Es mucho mejor si vas con otra persona que te acompañe para que haga de testigo.
Entras en la oficina del vicario y le dices que el correo postal no funciona bien en tu zona y que preferieres hacer el resto del trámite presencialmente.
Le dices que vas a rellenar y firmar el formulario recibido delante de él (no se puede negar) y así te ahorras todo el rollo del notario eclesiástico. Una vez firmado ante él, se lo das. Te dirá que te mandará la contestación por correo cuando hable con tu parroquia para que hagan el trámite en el libro de bautismo. Insiste en recogerlo presencialmente y, si puede ser, ese mismo día aunque sea a última hora (las dos de la tarde).
Yo me di un paseo por ahí y una hora después me lo tenía preparado. Lo recogí, le di amablemente las gracias y salí.
Es un certificado estupendo en forma de carta con fecha, sello y firma. Regodéate.
PASO EXTRA. Ya eres apóstata: haz una fiesta.
Y si mis indicaciones te ayudaron, me hará mucha ilusión que me escribas.
Me puedes encontrar en Facebook: María Hernando Bollaín.
O por correo electrónico: simun142@hotmail.com
No dudes en contactar conmigo si tienes cualquier duda o sugerencia.
PS. Quizá en algunos sitios no pidan tanta documentación como me exigieron a mí en Madrid pero si queréis que ningún cura os pueda poner trabas, entregando todo esto y siguiendo los pasos, os lo aseguráis.
Te aseguro que es un proceso rápido y sencillo si segues rigurosamente los pasos. Es pura burocracia pero la sensación de tener el certificado de apostasía en tus manos y sentirte oficialmente fuera de esta institución sexista, fascista y homófoba es inigualable. Te animo a que lo hagas. Puedes tenerlo en una semana con poco esfuerzo.
PASO 1. Y quizá el más importante. Mucha gente se salta este paso y luego no consigue la apostasía. Ármate de paciencia: es muy posible que tengas que tratar con curas muy pesados pero si realmente has decidido salir no te va a parar nada ni nadie. ¿Tu determinación es firme? ¿Seguro? Pues empecemos a trabajar.
PASO 2. Consigue la partida de bautismo.
Tienes que saber dónde te bautizaron (lo sabrá tu familia más cercana). Una vez que tengas localizada la parroquia ve -o llama- y solicita tu partida de bautismo. Si te preguntasen para qué, puedes decir que para casarte, para confirmarte, para entrar de catequista en tu parroquia actual… Imaginación al poder. Si dices que para apostatar, también te la deben dar, pero si quieres evitarte largas discusiones y consejos mejor no lo hagas. Aunque de todas formas lo más probable es que no te pregunten nada. Les va a hacer mucha ilusión que se la pidas: esa maldita fotocopia con firma y sello cuesta 10€.
Alguno quizá te pregunte si quieres volante de bautismo (que es gratuito) o partida de bautismo. Di que quieres partida porque es lo que te va a exigir el arzobispado. Puedes ir a recogerla o pedir que te la manden por correo. Si escoges la segunda opción asume que te la van a mandar certificada y a contra reembolso. Serán unos 15 euros. Al menos fue lo que me costó a mí porque mi parroquia está algo lejos de Madrid. Hazte una fotocopia de seguridad (para no tener que volver a pagar si hubiera problemas).
PASO 3. Consigue una fotocopia compulsada de tu DNI.
Es gratis y lo hacen en cualquier comisaría (mejor si es una de policía nacional). Llevas tu DNI y una fotocopia sin recortar del mismo (ambas caras del carnet por el mismo lado del A-4) y te lo hacen en el momento. No se necesita pedir cita. Te hará falta para acreditar tu identidad en los documentos que vas a firmar y mandar.
PASO 4. Descárgate ESTE formulario: http://www.pepe-rodriguez.com/Cristianismo/Apostasia/Mod_doc_Apostasia_PR_2009.pdf
Hay más formularios pululando por Internet pero este es el más completo, está redactado teniendo en cuenta las nuevas circunstancias derivadas de la Sentencia del Tribunal Supremo del 2008 y es muy efectivo. Doy fe de ello. (Entre otras cosas dice claramente que te niegas a tener que hablar con ninguna persona o a recibir asesoramiento sobre tu decisión y eso puede evitarte conversaciones incómodas.)
Lo imprimes y lo rellenas. No tiene misterio alguno.
PASO 5. Manda la carta y espera.
Una vez que tienes el formulario, la partida y la fotocopia compulsada del DNI lo metes en un sobre y lo mandas certificado al arzobispado al que pertenezca tu parroquia de bautismo.
Si no sabes qué arzobispado es el que te corresponde mete el municipio de tu parroquia de bautismo en este buscador y te lo dice: http://www.conferenciaepiscopal.es/scripts/municipios/busca.idc
(Arzobispado y diócesis es lo mismo a efectos prácticos).
Cuando sepas a qué diócesis perteneces buscas su dirección postal y la pones en el sobre. Aquí tienes todas las direcciones de diócesis de España: http://www.conferenciaepiscopal.es/diocesis/diocesis.htm
Esto puede tardar dos o tres días en llegar y la respuesta del arzobispado suele ser casi inmediata. Te mandan una carta (súper divertida) advirtiéndote de las consecuencias de la apostasía y adjuntan un formulario que tienes que rellenar con tus datos y los datos de tu bautizo (por eso es bueno que tengas una fotocopia de la famosa partida de bautismo).
Exigen que ese formulario sea firmado ante notario eclesiástico (cualquier cura vale) o civil. ¿Cómo solucionamos esto?
Sigue mi consejo: No rellenes aún el formulario y avanza al paso seis.
PASO 6. Resuelve el resto presencialmente.
Es lo que aconsejo si las distancias lo permiten. Puedes terminar el proceso en una mañana. Llama al arzobispado el día anterior a la mañana que tengas libre y di que quieres tratar personalmente una cuestión sobre la apostasía y que vas a ir al día siguiente. Dile tu nombre completo para que tenga presente la información que mandaste en su momento.
Los arzobipados están abiertos generalmente de lunes a viernes y sólo hasta las dos de la tarde.
A la mañana siguiente, vas temprano directamente a la sección Vicaría General del arzobispado (como llamaste el día anterior puedes decir que estás citados si te ponen pegas). Es mucho mejor si vas con otra persona que te acompañe para que haga de testigo.
Entras en la oficina del vicario y le dices que el correo postal no funciona bien en tu zona y que preferieres hacer el resto del trámite presencialmente.
Le dices que vas a rellenar y firmar el formulario recibido delante de él (no se puede negar) y así te ahorras todo el rollo del notario eclesiástico. Una vez firmado ante él, se lo das. Te dirá que te mandará la contestación por correo cuando hable con tu parroquia para que hagan el trámite en el libro de bautismo. Insiste en recogerlo presencialmente y, si puede ser, ese mismo día aunque sea a última hora (las dos de la tarde).
Yo me di un paseo por ahí y una hora después me lo tenía preparado. Lo recogí, le di amablemente las gracias y salí.
Es un certificado estupendo en forma de carta con fecha, sello y firma. Regodéate.
PASO EXTRA. Ya eres apóstata: haz una fiesta.
Y si mis indicaciones te ayudaron, me hará mucha ilusión que me escribas.
Me puedes encontrar en Facebook: María Hernando Bollaín.
O por correo electrónico: simun142@hotmail.com
No dudes en contactar conmigo si tienes cualquier duda o sugerencia.
PS. Quizá en algunos sitios no pidan tanta documentación como me exigieron a mí en Madrid pero si queréis que ningún cura os pueda poner trabas, entregando todo esto y siguiendo los pasos, os lo aseguráis.

La Iglesia se sigue enriqueciendo a tu costa si no realizas la apostasía.
¿Vas a mantener esa situación?
martes 15 de septiembre de 2009
STRAIGHT EDGE

Sencillamente porque estoy harta.
Porque cada día soporto menos las drogas, el alcohol y el tabaco.
Porque me llena de frustración el ver personas maravillosas con cerebros e ideas brillantes incapaces de hilar dos frases correctamente a causa de la mierda que se han metido.
Porque me repugna ver compañeros de puño cerrado y sentimiento libertario por los suelos abrazados a una litrona y saber que eso es lo más antisistema que van a hacer en todo el fin de semana... Todos los fines de semana del año (si son estudiantes, jueves incluidos).
Todo lo que vamos a hacer esta noche contra la dominación va a ser regalarle más y más impuestos al Estado en alcohol, como mínimo. Bien.
Yo no me apunto. No se trata de una cuestión purista de pureza del cuerpo, ortolexia y demás gaitas; si creyera en eso no viviría a gusto en una ciudad. Es simple y llanamente una cuestión de respeto. Si eres una persona verdaderamente comprometida con causas sociales, con movimientos que te necesitan, con ideologías que merecen la pena, es una falta de respeto hacia ti, hacia tus ideas y hacia tus compañeros el destruirte por dentro y por fuera. No te imaginas el poder que posees. No sabes de lo que eres capaz. No tienes ni noción de la que podrías llegar a liar. Ni la tendrás jamás si desintegras finde a finde tu mejor arma: tu cerebro.
Machácate en el gimnasio. Corre. Entrena. Fortalécete. Tienes un cuerpo 10, cierto; pero el Estado tiene ejércitos, bombas y tanques.
Estudia. Lee. Comparte. Dialoga. Investiga. El Estado tiene la sociedad del espectáculo, es cierto; pero tú tienes tu imaginación, una mente consciente e instruida y convicciones fuertes. Ahora es cuando, si tienes decisión, eres un peligro.
Tienes mucho que ofrecer. Se necesita gente como tú. No te pares, o mejor dicho: que no te paren. Sabes que eso es lo que quieren: Así es como nos van a vender. ¿Te vas a dejar? ¿Te vas a rendir?
No lo hagas. Cuida tu cuerpo, necesitarás unas piernas fuertes y rápidas que te lleven lejos, buenos brazos y manos hábiles, unos pulmones resistentes y un corazón poderoso. Pero ante todo cuida tu mente: la necesitarás para planear, crear y transmitir.
No necesitas esa mierda. Si no lo haces por ti, hazlo tus ideas, por quienes defiendes y por las personas que creemos de verdad en tu potencial.
No te destruyas: no les des ese placer.
*Aclaración al título: La etiqueta es lo de menos. Yo no la adopto por cuestiones musicales: no entiendo suficiente de hardcore. Y además paso de anglicismos innecesarios; prefiero ser abstemia y antidroga que straight edge.
Porque cada día soporto menos las drogas, el alcohol y el tabaco.
Porque me llena de frustración el ver personas maravillosas con cerebros e ideas brillantes incapaces de hilar dos frases correctamente a causa de la mierda que se han metido.
Porque me repugna ver compañeros de puño cerrado y sentimiento libertario por los suelos abrazados a una litrona y saber que eso es lo más antisistema que van a hacer en todo el fin de semana... Todos los fines de semana del año (si son estudiantes, jueves incluidos).
Todo lo que vamos a hacer esta noche contra la dominación va a ser regalarle más y más impuestos al Estado en alcohol, como mínimo. Bien.
Yo no me apunto. No se trata de una cuestión purista de pureza del cuerpo, ortolexia y demás gaitas; si creyera en eso no viviría a gusto en una ciudad. Es simple y llanamente una cuestión de respeto. Si eres una persona verdaderamente comprometida con causas sociales, con movimientos que te necesitan, con ideologías que merecen la pena, es una falta de respeto hacia ti, hacia tus ideas y hacia tus compañeros el destruirte por dentro y por fuera. No te imaginas el poder que posees. No sabes de lo que eres capaz. No tienes ni noción de la que podrías llegar a liar. Ni la tendrás jamás si desintegras finde a finde tu mejor arma: tu cerebro.
Machácate en el gimnasio. Corre. Entrena. Fortalécete. Tienes un cuerpo 10, cierto; pero el Estado tiene ejércitos, bombas y tanques.
Estudia. Lee. Comparte. Dialoga. Investiga. El Estado tiene la sociedad del espectáculo, es cierto; pero tú tienes tu imaginación, una mente consciente e instruida y convicciones fuertes. Ahora es cuando, si tienes decisión, eres un peligro.
Tienes mucho que ofrecer. Se necesita gente como tú. No te pares, o mejor dicho: que no te paren. Sabes que eso es lo que quieren: Así es como nos van a vender. ¿Te vas a dejar? ¿Te vas a rendir?
No lo hagas. Cuida tu cuerpo, necesitarás unas piernas fuertes y rápidas que te lleven lejos, buenos brazos y manos hábiles, unos pulmones resistentes y un corazón poderoso. Pero ante todo cuida tu mente: la necesitarás para planear, crear y transmitir.
No necesitas esa mierda. Si no lo haces por ti, hazlo tus ideas, por quienes defiendes y por las personas que creemos de verdad en tu potencial.
No te destruyas: no les des ese placer.
*Aclaración al título: La etiqueta es lo de menos. Yo no la adopto por cuestiones musicales: no entiendo suficiente de hardcore. Y además paso de anglicismos innecesarios; prefiero ser abstemia y antidroga que straight edge.
domingo 30 de agosto de 2009
TE PROMETO QUE ME ENCANTARÍA
Me encantaría escribirte algo; algo digno de ser considerado "algo" para ti.
Me gustaría escribirte algo a tu altura.
Algo a la altura de las montañas, los paisajes y los acantilados que veo cuando me asomo a tus ojos soñadores. O escribir algo con la fuerza, la rabia y el fuego que emanan cuando se quedan pensativos. O algo tan sereno y cariñoso como ellos cuando, sobre mí, me miran. Algo tan bello como su brillo hasta cuando la triste melancolía los envuelve.
Algo tan cálido, tan acogedor y tan atrayente como tu olor. Algo tan tierno y suave como tu piel. O algo tan rítmico, maravilloso y perfecto como tu corazón golpeándome fuerte de madrugada. Quizás algo que sugiera la vesania que esconden tus manos o la protección de tus brazos cuando me estrechas entre ellos.
Algo tan deslumbrante y sorprendente como tu sonrisa. O tal vez algo tan dulce e insano como tus labios en mi piel al anochecer. Algo inesperado y brillante como tus carcajadas. O incluso algo tan placentero y estremecedor como tu respiración en mi pecho.
Me gustaría escribirte algo a tu altura.
Algo a la altura de las montañas, los paisajes y los acantilados que veo cuando me asomo a tus ojos soñadores. O escribir algo con la fuerza, la rabia y el fuego que emanan cuando se quedan pensativos. O algo tan sereno y cariñoso como ellos cuando, sobre mí, me miran. Algo tan bello como su brillo hasta cuando la triste melancolía los envuelve.
Algo tan cálido, tan acogedor y tan atrayente como tu olor. Algo tan tierno y suave como tu piel. O algo tan rítmico, maravilloso y perfecto como tu corazón golpeándome fuerte de madrugada. Quizás algo que sugiera la vesania que esconden tus manos o la protección de tus brazos cuando me estrechas entre ellos.
Algo tan deslumbrante y sorprendente como tu sonrisa. O tal vez algo tan dulce e insano como tus labios en mi piel al anochecer. Algo inesperado y brillante como tus carcajadas. O incluso algo tan placentero y estremecedor como tu respiración en mi pecho.
Me encantaría escribirte algo así; pero es que -sinceramente- no sé hacerlo.
jueves 9 de julio de 2009
Un grito silencioso
Hoy te miraba mientras estabas distraído; tus rizos, tu cuello, tus brazos, tu barba...
¿Me habías "oído"?

Cuando no pude más, clavando mis ojos en los tuyos y sin despegar los labios ni romper el silencio, te dije:
-Non tibi in animum quam fletura sum die quo me relinquas inducis.
Luego, bajé la vista y suspiré. Fue entonces cuando, girándote hacia mí, me lanzaste media sonrisa.
-Non tibi in animum quam fletura sum die quo me relinquas inducis.
Luego, bajé la vista y suspiré. Fue entonces cuando, girándote hacia mí, me lanzaste media sonrisa.
¿Me habías "oído"?

viernes 5 de junio de 2009
Opinión sobre Bolonia de mi profesor de Pensamiento Clásico Latino
Mientras redacto estas líneas (viernes, 18 de abril, seis y media de la tarde), el Paraninfo de mi Facultad (Filosofía y Letras de la UCM), lleno hasta la bandera, alberga una asamblea de estudiantes y de profesores que debaten con el Rector de nuestra Universidad sobre las consecuencias de 'Bolonia'.
Lo que a muchos les parecía, como de costumbre, una iniciativa de cuatro locos, destinada a extinguirse en unos horas o, a lo sumo, unos días, se ha convertido, para consternación de algunos y satisfacción de otros, en un movimiento que ha obligado a nuestras autoridades académicas a personarse en el lugar por ver de qué manera se podría 'manejar' esta situación (lo esperable, por otra parte).
No entraré en la cuestión de si los responsables de esta iniciativa son un grupo de 'malos estudiantes' (dixerunt), de ésos que nunca van a clase porque reparten su tiempo de sarao en sarao. Es una forma burda y barata de desinflar este tipo de movimientos. Desprestigiado y denostado el actor, anulada la acción. No puedo hablar de los estudiantes porque son de especialidades distintas a la mía, pero sí de algunos de los profesores que han estado con ellos desde el primer momento: los conozco y merecen todo mi respeto, académico y personal. No están ahí por incordiar. Llevan años (desde que nos llegaron las primeras noticias sobre lo que se urdía en la trastienda de 'Bolonia'), hablando de estas cuestiones, escribiendo y debatiendo. Por supuesto, no se les ha ahorrado su correspondiente ración de 'persecución': tiempo atrás, tuve ocasión de presenciar cómo un Vicerrector se despachaba a modo con ellos, dedicándoles unas cuantas lindezas que no procede repetir aquí.
De cuanto más arriba se dice, es fácil deducir mi postura: esa gente del Paraninfo tiene razón. Protestan contra un modelo de educación universitaria que se propone reducir drásticamente los niveles de exigencia y rigor académico, que entrega la formación de los futuros profesores de enseñanza secundaria a los pedagogos (como poner un pirómano a apagar el fuego), que encarece de forma obscena e insoportable el precio de eso que han dado en llamar 'máster', y convierte a quienes deseen cursarlo en esclavos de un préstamo (salvo que sean ricos por su casa), en fin, que entrega nuestra formación universitaria a los empresarios para la desfiguren a su gusto, convirtiendo nuestras facultades y escuelas universitarias en nuevos centros de formación profesional.
Muchos colegas bienintencionados se esfuerzan por convencer a los escépticos de las excelencias del nuevo sistema. Mencionaré mi experiencia: preocupado y expectante ante lo que se anunciaba, decidí participar en uno de esos programas piloto que han puesto en marcha las univesidades para que los profesores adapten su docencia al nuevo modelo. De la Oficina de Convergencia Europea (creo que ésa era su gracia) me enviaron, a modo de instrucciones, dos estudios, elaborados por profesores de pedagogía, que a mi me parecieron una verdadera antología del disparate y el absurdo: técnicas baratas de dinámica de grupos, una imagen del alumno más propia de un jardín de infancia que de un aula universitaria, una serie de cálculos abstrusos para determinar que porcentaje del tiempo, el esfuerzo y la atención del alumno debía dedicarse a las mil y una actividades previstas en cada asignatura... Aquello me parecía una tomadura de pelo. Al punto comuniqué a la citada Oficina mi apartamiento del programa piloto.
Por otra parte, considero que esa pretensión de imponer una metodología por decreto es, o bien una ingenuidad, o bien un ejercicio de cinismo por parte de nuestras autoridades ministeriales y académicas. Mi experiencia me dice que cada clase, cada asignatura, cada grupo de alumnos requiere un plantemiento distinto. En unos casos se saca más rendimiento recurriendo a las clases prácticas, en otros es preferible hacer un seguimiento estrecho y mantenido del alumno conforme va preparando su asignatura, en otros lo mejor es la clase magistral. Ahora, por poner un ejemplo, se nos dice y repite que la clase magistral es nefasta desde el punto de vista pedagógico. Si por tal se entiende el punto de vista de los pedagogos, puedo estar de acuerdo. Lo que significa, por tanto, que no está tan mal. Yo la aplico en una de mis asignaturas, que además someto voluntariamente a un proceso de Evaluación de Calidad Docente: las puntuaciones que recibe por parte de los alumnos (en torno a la centena cada año) son excelentes. ¿Quiénes tienen razón: los pedagogos o mis alumnos?
Estas reflexiones, en fin, con ser mías, no me pertenecen en exclusiva. Colegas de mi propia universidad, de otras universidades, de otras especialidades (ciencias y letras, indistintamente), hablan y se expresan en los mismos o muy parecidos términos. Pero no vamos más allá de quejarnos y lamentar, con tanta amargura como resignación, lo que se nos viene encima.
J.J. Caerols
Lo que a muchos les parecía, como de costumbre, una iniciativa de cuatro locos, destinada a extinguirse en unos horas o, a lo sumo, unos días, se ha convertido, para consternación de algunos y satisfacción de otros, en un movimiento que ha obligado a nuestras autoridades académicas a personarse en el lugar por ver de qué manera se podría 'manejar' esta situación (lo esperable, por otra parte).
No entraré en la cuestión de si los responsables de esta iniciativa son un grupo de 'malos estudiantes' (dixerunt), de ésos que nunca van a clase porque reparten su tiempo de sarao en sarao. Es una forma burda y barata de desinflar este tipo de movimientos. Desprestigiado y denostado el actor, anulada la acción. No puedo hablar de los estudiantes porque son de especialidades distintas a la mía, pero sí de algunos de los profesores que han estado con ellos desde el primer momento: los conozco y merecen todo mi respeto, académico y personal. No están ahí por incordiar. Llevan años (desde que nos llegaron las primeras noticias sobre lo que se urdía en la trastienda de 'Bolonia'), hablando de estas cuestiones, escribiendo y debatiendo. Por supuesto, no se les ha ahorrado su correspondiente ración de 'persecución': tiempo atrás, tuve ocasión de presenciar cómo un Vicerrector se despachaba a modo con ellos, dedicándoles unas cuantas lindezas que no procede repetir aquí.
De cuanto más arriba se dice, es fácil deducir mi postura: esa gente del Paraninfo tiene razón. Protestan contra un modelo de educación universitaria que se propone reducir drásticamente los niveles de exigencia y rigor académico, que entrega la formación de los futuros profesores de enseñanza secundaria a los pedagogos (como poner un pirómano a apagar el fuego), que encarece de forma obscena e insoportable el precio de eso que han dado en llamar 'máster', y convierte a quienes deseen cursarlo en esclavos de un préstamo (salvo que sean ricos por su casa), en fin, que entrega nuestra formación universitaria a los empresarios para la desfiguren a su gusto, convirtiendo nuestras facultades y escuelas universitarias en nuevos centros de formación profesional.
Muchos colegas bienintencionados se esfuerzan por convencer a los escépticos de las excelencias del nuevo sistema. Mencionaré mi experiencia: preocupado y expectante ante lo que se anunciaba, decidí participar en uno de esos programas piloto que han puesto en marcha las univesidades para que los profesores adapten su docencia al nuevo modelo. De la Oficina de Convergencia Europea (creo que ésa era su gracia) me enviaron, a modo de instrucciones, dos estudios, elaborados por profesores de pedagogía, que a mi me parecieron una verdadera antología del disparate y el absurdo: técnicas baratas de dinámica de grupos, una imagen del alumno más propia de un jardín de infancia que de un aula universitaria, una serie de cálculos abstrusos para determinar que porcentaje del tiempo, el esfuerzo y la atención del alumno debía dedicarse a las mil y una actividades previstas en cada asignatura... Aquello me parecía una tomadura de pelo. Al punto comuniqué a la citada Oficina mi apartamiento del programa piloto.
Por otra parte, considero que esa pretensión de imponer una metodología por decreto es, o bien una ingenuidad, o bien un ejercicio de cinismo por parte de nuestras autoridades ministeriales y académicas. Mi experiencia me dice que cada clase, cada asignatura, cada grupo de alumnos requiere un plantemiento distinto. En unos casos se saca más rendimiento recurriendo a las clases prácticas, en otros es preferible hacer un seguimiento estrecho y mantenido del alumno conforme va preparando su asignatura, en otros lo mejor es la clase magistral. Ahora, por poner un ejemplo, se nos dice y repite que la clase magistral es nefasta desde el punto de vista pedagógico. Si por tal se entiende el punto de vista de los pedagogos, puedo estar de acuerdo. Lo que significa, por tanto, que no está tan mal. Yo la aplico en una de mis asignaturas, que además someto voluntariamente a un proceso de Evaluación de Calidad Docente: las puntuaciones que recibe por parte de los alumnos (en torno a la centena cada año) son excelentes. ¿Quiénes tienen razón: los pedagogos o mis alumnos?
Estas reflexiones, en fin, con ser mías, no me pertenecen en exclusiva. Colegas de mi propia universidad, de otras universidades, de otras especialidades (ciencias y letras, indistintamente), hablan y se expresan en los mismos o muy parecidos términos. Pero no vamos más allá de quejarnos y lamentar, con tanta amargura como resignación, lo que se nos viene encima.
J.J. Caerols
martes 28 de abril de 2009
"¡Ah de la vida!"
"¿Nadie me responde?" me lamentaba yo esta mañana completamente asqueada.
Casualidades de la vida, cuando subí al autobús de camino a mi casa me di cuenta de que sin querer había reseteado el mp3 y que se me había quedado como la vitrocerámica de mi madre, limpísimo. Vamos, que no había ni una puta canción. Bien.
Maravillas de la tecnología, descubrí que tenía radio. Probemos.
Cadena Dial. Qué recuerdos; mi antigua emisora.
Fue dramático: 50 minutos de pop comercial. 50 minutos de amor barato. 50 minutos de pasión enlatada. 50 minutos de mierda.
Pero eso no fue lo grave. Lo grave es que yo escuchaba a diario esa música desde los 9 años hasta los 17. Luis Fonsi, Paulina Rubio, Juanes, Chayanne, Nash, David Bustamante, Bisbal...
¡Y eso no es lo más jodido de todo! Lo que de verdad me repatea es que de las canciones que me han puesto en esa mierdisora ¡Me sabía todas las letras! Arrrggggg "¡¡¡Ah de la vida!!!" ¡Mi cerebro almacena basura! Desesperante.
Luego habrá quien se pregunte que por qué soy tan moñas. Normal, 8 años escuchando ese tipo de música... A los nueve años ya me sabía varios CDs de Laura Pausini.
Me dio por recordar. Para mí entonces el amor era algo así como
"Yo estoy loco de amor por tiiiiiiiiiiiiii,
nesesito que me abras tu corasóóóóóóón
oh, baby, baby no puedo con esta pasióóóóóónnn"
Por ejemplo. Esto era lo que oía yo seis horas diarias. Así he acabado. De qué me extraño. (Por otra parte también es normal, cuando eres una ratita de biblioteca, empollona asocial, cómo se va a fijar el chico popular del último curso en ti. Y así se justifica que oigas estas cosas. Patético.)
Pero siempre hay que mirar el lado "positivo" de las cosas: no quiero imaginarme cómo sería yo hoy si hubiera empezado a escuchar Habeas Corpus a los 13. Estaba en la cárcel fijo.
En fin. Creo que me voy a poner en bucle "A las cosas por su nombre" de Habeas. Desintoxicación, por favor.
PS. Y ya que algo se menciona del amor... Dejo uno de los sonetos que a mí más me emocionan sobre el tema ahora. De Garcilaso de la Vega (lo pongo de memoria, espero que no me falle nada, y si no, mientras caigan bien los endecasílabos un brindis por mi genio maligno)
SONETO V
Escrito está en mi alma vuestro gesto
que cuanto yo escribir de vos deseo
vos misma lo escrebistes, yo lo leo
tan solo, que aún de vos me guardo en esto.
En esto estoy y estaré siempre puesto,
que aunque no cabe en mí cuanto en vos veo,
de tanto bien lo que no entiendo creo,
tomando ya la fe por presupuesto.
Yo no nací sino para quereros;
mi alma os ha cortado a su medida,
por hábito del alma misma os quiero.
Cuanto tengo, confieso yo deberos:
por vos nací, por vos tengo la vida;
por vos he de morir, y por vos muero.
En fin. Ah... ¡de la vida!
Casualidades de la vida, cuando subí al autobús de camino a mi casa me di cuenta de que sin querer había reseteado el mp3 y que se me había quedado como la vitrocerámica de mi madre, limpísimo. Vamos, que no había ni una puta canción. Bien.
Maravillas de la tecnología, descubrí que tenía radio. Probemos.
Cadena Dial. Qué recuerdos; mi antigua emisora.
Fue dramático: 50 minutos de pop comercial. 50 minutos de amor barato. 50 minutos de pasión enlatada. 50 minutos de mierda.
Pero eso no fue lo grave. Lo grave es que yo escuchaba a diario esa música desde los 9 años hasta los 17. Luis Fonsi, Paulina Rubio, Juanes, Chayanne, Nash, David Bustamante, Bisbal...
¡Y eso no es lo más jodido de todo! Lo que de verdad me repatea es que de las canciones que me han puesto en esa mierdisora ¡Me sabía todas las letras! Arrrggggg "¡¡¡Ah de la vida!!!" ¡Mi cerebro almacena basura! Desesperante.
Luego habrá quien se pregunte que por qué soy tan moñas. Normal, 8 años escuchando ese tipo de música... A los nueve años ya me sabía varios CDs de Laura Pausini.
Me dio por recordar. Para mí entonces el amor era algo así como
"Yo estoy loco de amor por tiiiiiiiiiiiiii,
nesesito que me abras tu corasóóóóóóón
oh, baby, baby no puedo con esta pasióóóóóónnn"
Por ejemplo. Esto era lo que oía yo seis horas diarias. Así he acabado. De qué me extraño. (Por otra parte también es normal, cuando eres una ratita de biblioteca, empollona asocial, cómo se va a fijar el chico popular del último curso en ti. Y así se justifica que oigas estas cosas. Patético.)
Pero siempre hay que mirar el lado "positivo" de las cosas: no quiero imaginarme cómo sería yo hoy si hubiera empezado a escuchar Habeas Corpus a los 13. Estaba en la cárcel fijo.
En fin. Creo que me voy a poner en bucle "A las cosas por su nombre" de Habeas. Desintoxicación, por favor.
PS. Y ya que algo se menciona del amor... Dejo uno de los sonetos que a mí más me emocionan sobre el tema ahora. De Garcilaso de la Vega (lo pongo de memoria, espero que no me falle nada, y si no, mientras caigan bien los endecasílabos un brindis por mi genio maligno)
SONETO V
Escrito está en mi alma vuestro gesto
que cuanto yo escribir de vos deseo
vos misma lo escrebistes, yo lo leo
tan solo, que aún de vos me guardo en esto.
En esto estoy y estaré siempre puesto,
que aunque no cabe en mí cuanto en vos veo,
de tanto bien lo que no entiendo creo,
tomando ya la fe por presupuesto.
Yo no nací sino para quereros;
mi alma os ha cortado a su medida,
por hábito del alma misma os quiero.
Cuanto tengo, confieso yo deberos:
por vos nací, por vos tengo la vida;
por vos he de morir, y por vos muero.
En fin. Ah... ¡de la vida!
domingo 19 de abril de 2009
GLADIADORAS PLATÓNICAS
Un bonito día le preguntaron una serie de discípulos a Platón "Maestro, ¿cómo es el alma?". Platón respondió:
-El alma tiene tres partes, cada una ubicada en una parte de nuestro cuerpo. Por un lado está el alma racional alojada en la cabeza, en el pecho tenemos el alma irascible que se ocupa de las pasiones y en el estómago el alma concupiscible, la que regula los deseos del cuerpo. Cada una tira hacia sus propios intereses, el truco para ser feliz es conseguir la tensión y el equilibrio perfectos... - se paró - Y no es nada fácil, os lo aseguro -añadió tras suspirar largamente.
Bien. En el hipotético caso de que esta conversación que me acabo de inventar hubiera ocurrido alguna vez, habría sido en el siglo V a.C. y por supuesto en griego ático. Hoy, 2500 años después yo creo que esta división es verídica. Para ejemplo un botón; esta mañana pillé a las tres partes de mi alma enfrascadas en una pelea bastante violenta, casi se matan. Menos mal que andaba yo por ahí para separarlas. La leyenda está clara, lo pongo en negrita para que se distingan mejor los colores y se vea bien quien habla cada vez.
-... No quiero, sabes perfectamente que no quiero hacerlo pero lo voy a hacer: ¡¡¡TE LO DIJE!!!
-... Que te mueras...
- Sexoooooooooooooo
- Mira que te lo advertí veces y aun así no hubo manera, te mereces una somanta de palos que te deje bien fina. ¡Es que te prometo que me enervas! ¡Te lo dije!
- Bueno, ¡vale ya! ¡¿No?! Estamos igual de jodidas, déjame tranquila.
- "Esta vez sí, esta vez sí...ñañañañañaña" ¡Gilipollas! ¡Te lo dije!
- Mira, ¡como no te calles la boca te juro que la tenemos...!
- ¡Tengo hambreeeeee!
- A ver, ¡había que intentarlo! ¡¡¡Imagínate que hubiera salido bien!!!
- ¡¿Todavía me sales con esas?! Lo tuyo no es normal, de verdad que deberías hacerte mirar bien eso... ¡Lo sabíamos perfectamente las tres! ¡¡Sabíamos que no podía salir bien!! Y aun así te empeñaste y caímos como tres completas estúpidas. ¡Si estamos así es por tu culpa! ¡Es la última vez que permito que dirijas este tema!
- Las matemáticas no son exactas, y la estadística, la ciencia de la gran mentira. Había indicios, esta vez parecía diferente...
- Tengo sueño, ¿y si os calláis, so petardas? De verdad, es que sois insoportables, todo el día igual.
- ¡Pero qué diferente ni qué niño muerto! Los números cuadraban, era predecible y lo peor de todo era que lo sabíamos. ¡Tanto trabajo las tres juntas para que tú lo tires por la borda a la menor ocasión! ¡No quiero ni verte! ¡Te odio! ¡Míranos ahora!
- (en voz baja y sin mirar directamente) Pudisteis habérmelo impedido...
- ¡Eso sí que no te lo aguanto! Me pasé el día diciéndote "Cave! Cave! Mane ubi es! Noli movere! Nunc advenio!! Maneeeee" ¿O es que ni latín entiendes ya? So imbécil...
- Eso mismo digo yo, ¡Ese comentario ha sido muy injusto! Te mandé todo tipo de señales: desde sudores fríos, ¡hasta retortijones cada vez que se te ocurría pensar en él! Es que ya ni a las señales físicas haces caso. Das asco, tronca.
- No pude evitarlo... La esperanza me pudo...
- ¡¿Esperanza?! A ver subnormal, ¿qué estudias? ¿Pensamiento Clásico o Aeronáutica? ¿Aún no te has aprendido que LA ESPERANZA ES UN MAL? ¿Te hago un mapa? Si estaba en la caja de Pandora junto con los demás males no es por causalidad. ¡Es un mal como cualquier otro!
- Es mas, ¡es peor porque aún lo tenemos dentro!
- ¿Acaso no has estudiado a Safo? ¡Di ahora mismo sus versos o te reviento a collejas!
- Me parece igual a los dioses aquel que está frente a mí...
(Ostión del alma racional a la irascible)
- ¡¡¡Ese no!!! ¡¿Por qué has tenido que decir ese?! ¡Sabes perfectamente de cuál te hablo! ¡Y en griego so paleta!
- (Doblándose por la mitad abrazada a su estómago) Ha dolido más escuchar ese verso que la bofetada que te ha dado, te lo aseguro... - gimió. Hay versos que duelen.
- (Aún restregándose entre quejidos) ...Έπως δηύτε μ'ο λυσιμέλης δόνει, γλυκύπικρον, αμάχανον, όρπετον...
-...
-...
-...
- ...B-bien, y ahora la solución. También la sabes.
- Dila.
-... Τλημοσύνη.
- Tέτλα κραδίε- dijo al fin, llorando de rabia.
Se quedaron las tres en silencio. Todas sollozaban.
- ¡¡¡PERO ES QUE NO QUIERO...!!!
Y entonces, dando un grito desgarrado mi parte racional se abalanzó como una fiera sobre mi irascible dispuesta a estrangularla. No aguantó más, la entiendo perfectamente. Mi concupiscible se apresuró a ayudar a la racional, tampoco soportaba la situación en la que la hijaputa de la irascible nos había metido, pero antes me avisó mandándome una patada al estómago.
Yo estaba en la cocina y volví corriendo a mi habitación. Allí encontré a las tres, golpeándose con todas sus fuerzas y a gran velocidad sobre mi cama, al lado del ordenador donde aún seguía el facebook abierto. Corrí a separarlas. Luego las reprendí mientras les curaba las heridas y les vendaba los cortes.
Ahora tengo a la racional con un ojo morado; ve bastante mal.
La concupiscible recibió montones de golpes; está bastante desganada.
La irascible se llevó la peor parte. Sigue medio inconsciente; sus heridas son graves.
Y yo llevo todo el día con ganas de morirme; me duele todo, especialmente el pecho. Le costará volver a tomar decisiones.
-El alma tiene tres partes, cada una ubicada en una parte de nuestro cuerpo. Por un lado está el alma racional alojada en la cabeza, en el pecho tenemos el alma irascible que se ocupa de las pasiones y en el estómago el alma concupiscible, la que regula los deseos del cuerpo. Cada una tira hacia sus propios intereses, el truco para ser feliz es conseguir la tensión y el equilibrio perfectos... - se paró - Y no es nada fácil, os lo aseguro -añadió tras suspirar largamente.
Bien. En el hipotético caso de que esta conversación que me acabo de inventar hubiera ocurrido alguna vez, habría sido en el siglo V a.C. y por supuesto en griego ático. Hoy, 2500 años después yo creo que esta división es verídica. Para ejemplo un botón; esta mañana pillé a las tres partes de mi alma enfrascadas en una pelea bastante violenta, casi se matan. Menos mal que andaba yo por ahí para separarlas. La leyenda está clara, lo pongo en negrita para que se distingan mejor los colores y se vea bien quien habla cada vez.
-... No quiero, sabes perfectamente que no quiero hacerlo pero lo voy a hacer: ¡¡¡TE LO DIJE!!!
-... Que te mueras...
- Sexoooooooooooooo
- Mira que te lo advertí veces y aun así no hubo manera, te mereces una somanta de palos que te deje bien fina. ¡Es que te prometo que me enervas! ¡Te lo dije!
- Bueno, ¡vale ya! ¡¿No?! Estamos igual de jodidas, déjame tranquila.
- "Esta vez sí, esta vez sí...ñañañañañaña" ¡Gilipollas! ¡Te lo dije!
- Mira, ¡como no te calles la boca te juro que la tenemos...!
- ¡Tengo hambreeeeee!
- A ver, ¡había que intentarlo! ¡¡¡Imagínate que hubiera salido bien!!!
- ¡¿Todavía me sales con esas?! Lo tuyo no es normal, de verdad que deberías hacerte mirar bien eso... ¡Lo sabíamos perfectamente las tres! ¡¡Sabíamos que no podía salir bien!! Y aun así te empeñaste y caímos como tres completas estúpidas. ¡Si estamos así es por tu culpa! ¡Es la última vez que permito que dirijas este tema!
- Las matemáticas no son exactas, y la estadística, la ciencia de la gran mentira. Había indicios, esta vez parecía diferente...
- Tengo sueño, ¿y si os calláis, so petardas? De verdad, es que sois insoportables, todo el día igual.
- ¡Pero qué diferente ni qué niño muerto! Los números cuadraban, era predecible y lo peor de todo era que lo sabíamos. ¡Tanto trabajo las tres juntas para que tú lo tires por la borda a la menor ocasión! ¡No quiero ni verte! ¡Te odio! ¡Míranos ahora!
- (en voz baja y sin mirar directamente) Pudisteis habérmelo impedido...
- ¡Eso sí que no te lo aguanto! Me pasé el día diciéndote "Cave! Cave! Mane ubi es! Noli movere! Nunc advenio!! Maneeeee" ¿O es que ni latín entiendes ya? So imbécil...
- Eso mismo digo yo, ¡Ese comentario ha sido muy injusto! Te mandé todo tipo de señales: desde sudores fríos, ¡hasta retortijones cada vez que se te ocurría pensar en él! Es que ya ni a las señales físicas haces caso. Das asco, tronca.
- No pude evitarlo... La esperanza me pudo...
- ¡¿Esperanza?! A ver subnormal, ¿qué estudias? ¿Pensamiento Clásico o Aeronáutica? ¿Aún no te has aprendido que LA ESPERANZA ES UN MAL? ¿Te hago un mapa? Si estaba en la caja de Pandora junto con los demás males no es por causalidad. ¡Es un mal como cualquier otro!
- Es mas, ¡es peor porque aún lo tenemos dentro!
- ¿Acaso no has estudiado a Safo? ¡Di ahora mismo sus versos o te reviento a collejas!
- Me parece igual a los dioses aquel que está frente a mí...
(Ostión del alma racional a la irascible)
- ¡¡¡Ese no!!! ¡¿Por qué has tenido que decir ese?! ¡Sabes perfectamente de cuál te hablo! ¡Y en griego so paleta!
- (Doblándose por la mitad abrazada a su estómago) Ha dolido más escuchar ese verso que la bofetada que te ha dado, te lo aseguro... - gimió. Hay versos que duelen.
- (Aún restregándose entre quejidos) ...Έπως δηύτε μ'ο λυσιμέλης δόνει, γλυκύπικρον, αμάχανον, όρπετον...
-...
-...
-...
- ...B-bien, y ahora la solución. También la sabes.
- Dila.
-... Τλημοσύνη.
- Tέτλα κραδίε- dijo al fin, llorando de rabia.
Se quedaron las tres en silencio. Todas sollozaban.
- ¡¡¡PERO ES QUE NO QUIERO...!!!
Y entonces, dando un grito desgarrado mi parte racional se abalanzó como una fiera sobre mi irascible dispuesta a estrangularla. No aguantó más, la entiendo perfectamente. Mi concupiscible se apresuró a ayudar a la racional, tampoco soportaba la situación en la que la hijaputa de la irascible nos había metido, pero antes me avisó mandándome una patada al estómago.
Yo estaba en la cocina y volví corriendo a mi habitación. Allí encontré a las tres, golpeándose con todas sus fuerzas y a gran velocidad sobre mi cama, al lado del ordenador donde aún seguía el facebook abierto. Corrí a separarlas. Luego las reprendí mientras les curaba las heridas y les vendaba los cortes.
Ahora tengo a la racional con un ojo morado; ve bastante mal.
La concupiscible recibió montones de golpes; está bastante desganada.
La irascible se llevó la peor parte. Sigue medio inconsciente; sus heridas son graves.
Y yo llevo todo el día con ganas de morirme; me duele todo, especialmente el pecho. Le costará volver a tomar decisiones.
Duele lo cierto que es.
"Desmayarse, atreverse, estar furioso,
áspero, tierno, liberal, esquivo,
alentado, mortal, difunto, vivo,
leal, traidor, cobarde y animoso;
no hallar fuera del bien centro y reposo,
mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,
enojado, valiente, fugitivo,
satisfecho, ofendido, receloso.
Huir el rostro al claro desengaño,
beber veneno por licor süave,
olvidar el provecho, amar el daño;
creer que el cielo en un infierno cabe,
dar la vida y el alma a un desengaño,
esto es amor: quien lo probó lo sabe."
Félix Lope de Vega y Carpio, siglo XVI
áspero, tierno, liberal, esquivo,
alentado, mortal, difunto, vivo,
leal, traidor, cobarde y animoso;
no hallar fuera del bien centro y reposo,
mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,
enojado, valiente, fugitivo,
satisfecho, ofendido, receloso.
Huir el rostro al claro desengaño,
beber veneno por licor süave,
olvidar el provecho, amar el daño;
creer que el cielo en un infierno cabe,
dar la vida y el alma a un desengaño,
esto es amor: quien lo probó lo sabe."
Félix Lope de Vega y Carpio, siglo XVI
viernes 17 de abril de 2009
Un pequeño gran descubrimiento entre elementos deícticos fóricos de valor genitivo
Ayer, en casa de un compañero con el que había quedado para estudiar, encontré un escrito suyo. Me encantó, conseguí que me lo regalase y a fin de que no se pierda, y ya que a mí no se me ocurre ningún tema interesante sobre el que escribir aquí lo dejo, para disfrute y deleite de quien quiera leerlo.
Me gustaría daros datos sobre el autor pero es que el chico que lo escribió es muy difícil de describir. Es... pura antítesis en todo.
INTUS NERO, FORIS CATO
No me haréis jurar que estoy loco de verdad,
no loco de amor, no loco de atar.
Mi vida consiste en llevar sistemáticamente la contraria,
en fracasar, en volver a empezar.
Lo peor de todo es que no me siento atrapado,
voy de paseo, con el rechazo por bandera.
Las caras ajenas me inspiran odio, la mía me da asco,
y juro por todo que no me voy a arrancar los ojos.
A veces me pregunto cómo no me canso de tragarme
la bilis y el vómito, pero no soy capaz de contestarme
y me cambio de tema, pienso en... ¿Qué sé yo?
En la música, en los viajes... Todo vale.
"Evasión" no es una palabra cobarde...
Es la palabra que evita que haya más muertos en los periódicos.
Manuel Fernández Fraile. (O Fray Manuel Fernández)
Me gustaría daros datos sobre el autor pero es que el chico que lo escribió es muy difícil de describir. Es... pura antítesis en todo.
INTUS NERO, FORIS CATO
No me haréis jurar que estoy loco de verdad,
no loco de amor, no loco de atar.
Mi vida consiste en llevar sistemáticamente la contraria,
en fracasar, en volver a empezar.
Lo peor de todo es que no me siento atrapado,
voy de paseo, con el rechazo por bandera.
Las caras ajenas me inspiran odio, la mía me da asco,
y juro por todo que no me voy a arrancar los ojos.
A veces me pregunto cómo no me canso de tragarme
la bilis y el vómito, pero no soy capaz de contestarme
y me cambio de tema, pienso en... ¿Qué sé yo?
En la música, en los viajes... Todo vale.
"Evasión" no es una palabra cobarde...
Es la palabra que evita que haya más muertos en los periódicos.
Manuel Fernández Fraile. (O Fray Manuel Fernández)
domingo 29 de marzo de 2009
FRÍO, CALOR Y SONRISAS
La mayoría de la gente diría que el frío y el calor son sensaciones contrarias. Quevedo también lo pensaba cuando escribía aquello de “Es hielo abrasador, es fuego helado”. Pues, sólo por tocar la moral, yo hoy tengo otra teoría. Qué le vamos a hacer, cosas de la juventud, me gusta llevar la contraria.
El frío y el calor pueden unirse. ¿Cómo y de qué manera? Preguntaría más de uno. Yo os lo argumento (¡si yo hasta hoy tampoco me lo habría creído!)
Tan sencillo como cuando a través de la nieve hueles a leña quemada; sientes que el olor te acaricia por dentro y por fuera, llenándote suavemente mientras te hace sonreír.
Tan sencillo como cuando a través de la nieve ves una luz que sale de una casa de piedra, evocas las historias al lado de la chimenea y piensas en las ánimas y los besos de Bécquer. Sonríes.
Tan sencillo como cuando a través de la nieve acaricias un roble inabarcable y te da tal descarga y tal respeto el ver esa belleza ante ti que no puedes por menos que rendir tributo interno a las maravillas de la Naturaleza; tus labios se curvan en sentido ascendente, en el mismo que lo hace tu alma.
Tan sencillo como cuando a través de la nieve escuchas unas pisadas, un rápido aleteo, incluso un canto que te hacen estremecer y sonreír inevitablemente.
Tan sencillo como cuando a través de la nieve sientes un cálido beso en los labios helados que al punto se tornan ardientes. Simplemente te deshaces y sonríes.
Tan sencillo como cuando a través de la nieve hueles pan, agua, tierra, nubes, piedra, madera y comienzas a caminar sonriendo.
Tan sencillo como cuando a través de la nieve ves un cervatillo corriendo a toda velocidad ante ti, sientes que algo dentro de ti se encoge (¿será eso que llaman corazón?) y de pronto te ves sonriendo como una idiota.
Tan sencillo como cuando a través de la nieve acaricias una piedra milenaria y el paso de los siglos, la historia y el tiempo te recuerdan lo viva que estás mientras saltas escalones sonriendo.
Tan sencillo como cuando a través de la nieve escuchas una historia de fuerza, convicción y libertad que te llena y se hace un hueco dentro de ti. Aparentemente sólo sonríes.
Tan sencillo como cuando a través de la nieve sientes un abrazo que no te llega a la piel, ni a los huesos, sino mucho, mucho más allá. Y, ¿qué vas a decir? Nihil. Lo único que puedes hacer es sonreír.
Tan sencillo como cuando a través de la nieve te llega el olor de quien se te asemeja a los dioses al ponerse frente a ti y empiezas a vibrar por dentro. No lo notará pero tú no podrás evitar sonreír.
Tan sencillo como cuando a través de la nieve ves el Sol. Sí, simple y llanamente nuestro querido Sol tras las nubes. Te ríes cuando te das cuenta de que - de tan bello - hasta te cuesta reconocer la cara del dorado Apolo.
Tan sencillo como cuando a través de la nieve escuchas el resoplido de un caballo que se acerca y te mira fijamente con toda la fuerza que desprende. “Malditas vallas, malditas jaulas” piensas sonriendo tristemente.
Tan sencillo como cuando a través de la nieve te aprieta y acaricia una mano cálida y deseas elevando tus labios y tu alma que si el Eterno Retorno es algo más que una idea pitagórica te conserve ese momento para siempre.
Tan sencillo como cuando a través de la nieve miras esos ojos del color de las montañas en las que no querrías nada más que perderte para siempre. Sonreirás si te devuelve la mirada, si no, también.
Tan sencillo como todo eso. Es sencillo, es evidente, es cálido, es frío, es vida, es muerte, eres tú, soy yo, y aquel cobarde con nombre de valiente.
Una guitarra, una voz rasgada, un oboe, miradas y manos cómplices alejando el frío en pequeños intervalos para sentir cada poco su cortante beso de nuevo al volver a erguirse sobre la refulgente Madre Tierra.
El frío penetra en los cuerpos abrigados. El calor envuelve los cuerpos desnudos. Susurros en la odiada y bella lengua, dos figuras enlazadas conjugando al mismo tiempo aquel paradigmático verbo transitivo. El frío queda relegado a una pequeña parte de tu mente, y el calor se toma su venganza arrasando con todo lo demás y con un rítmico movimiento hace evaporar el agua helada que horas antes hacía estremecer.
Para el tiempo. Se va congelando el calor mientras se caldea el frío. Nada hay.
¿Qué son dos sombras abrazadas respirando tranquilas en un contexto infinito?
Yo te lo digo: Todo.
Sólo deseas que tu corazón no derrita la nieve que quedó grabada en tu mente. El deshielo produce torrentes de agua desde las montañas cuyo cauce erosiona sonrisas.
Hielo y fuego. En ti y en mí.
El frío y el calor pueden unirse. ¿Cómo y de qué manera? Preguntaría más de uno. Yo os lo argumento (¡si yo hasta hoy tampoco me lo habría creído!)
Tan sencillo como cuando a través de la nieve hueles a leña quemada; sientes que el olor te acaricia por dentro y por fuera, llenándote suavemente mientras te hace sonreír.
Tan sencillo como cuando a través de la nieve ves una luz que sale de una casa de piedra, evocas las historias al lado de la chimenea y piensas en las ánimas y los besos de Bécquer. Sonríes.
Tan sencillo como cuando a través de la nieve acaricias un roble inabarcable y te da tal descarga y tal respeto el ver esa belleza ante ti que no puedes por menos que rendir tributo interno a las maravillas de la Naturaleza; tus labios se curvan en sentido ascendente, en el mismo que lo hace tu alma.
Tan sencillo como cuando a través de la nieve escuchas unas pisadas, un rápido aleteo, incluso un canto que te hacen estremecer y sonreír inevitablemente.
Tan sencillo como cuando a través de la nieve sientes un cálido beso en los labios helados que al punto se tornan ardientes. Simplemente te deshaces y sonríes.
Tan sencillo como cuando a través de la nieve hueles pan, agua, tierra, nubes, piedra, madera y comienzas a caminar sonriendo.
Tan sencillo como cuando a través de la nieve ves un cervatillo corriendo a toda velocidad ante ti, sientes que algo dentro de ti se encoge (¿será eso que llaman corazón?) y de pronto te ves sonriendo como una idiota.
Tan sencillo como cuando a través de la nieve acaricias una piedra milenaria y el paso de los siglos, la historia y el tiempo te recuerdan lo viva que estás mientras saltas escalones sonriendo.
Tan sencillo como cuando a través de la nieve escuchas una historia de fuerza, convicción y libertad que te llena y se hace un hueco dentro de ti. Aparentemente sólo sonríes.
Tan sencillo como cuando a través de la nieve sientes un abrazo que no te llega a la piel, ni a los huesos, sino mucho, mucho más allá. Y, ¿qué vas a decir? Nihil. Lo único que puedes hacer es sonreír.
Tan sencillo como cuando a través de la nieve te llega el olor de quien se te asemeja a los dioses al ponerse frente a ti y empiezas a vibrar por dentro. No lo notará pero tú no podrás evitar sonreír.
Tan sencillo como cuando a través de la nieve ves el Sol. Sí, simple y llanamente nuestro querido Sol tras las nubes. Te ríes cuando te das cuenta de que - de tan bello - hasta te cuesta reconocer la cara del dorado Apolo.
Tan sencillo como cuando a través de la nieve escuchas el resoplido de un caballo que se acerca y te mira fijamente con toda la fuerza que desprende. “Malditas vallas, malditas jaulas” piensas sonriendo tristemente.
Tan sencillo como cuando a través de la nieve te aprieta y acaricia una mano cálida y deseas elevando tus labios y tu alma que si el Eterno Retorno es algo más que una idea pitagórica te conserve ese momento para siempre.
Tan sencillo como cuando a través de la nieve miras esos ojos del color de las montañas en las que no querrías nada más que perderte para siempre. Sonreirás si te devuelve la mirada, si no, también.
Tan sencillo como todo eso. Es sencillo, es evidente, es cálido, es frío, es vida, es muerte, eres tú, soy yo, y aquel cobarde con nombre de valiente.
Una guitarra, una voz rasgada, un oboe, miradas y manos cómplices alejando el frío en pequeños intervalos para sentir cada poco su cortante beso de nuevo al volver a erguirse sobre la refulgente Madre Tierra.
El frío penetra en los cuerpos abrigados. El calor envuelve los cuerpos desnudos. Susurros en la odiada y bella lengua, dos figuras enlazadas conjugando al mismo tiempo aquel paradigmático verbo transitivo. El frío queda relegado a una pequeña parte de tu mente, y el calor se toma su venganza arrasando con todo lo demás y con un rítmico movimiento hace evaporar el agua helada que horas antes hacía estremecer.
Para el tiempo. Se va congelando el calor mientras se caldea el frío. Nada hay.
¿Qué son dos sombras abrazadas respirando tranquilas en un contexto infinito?
Yo te lo digo: Todo.
Sólo deseas que tu corazón no derrita la nieve que quedó grabada en tu mente. El deshielo produce torrentes de agua desde las montañas cuyo cauce erosiona sonrisas.
Hielo y fuego. En ti y en mí.
Sálvame - Luis Ramiro
Vídeo chorras, dos amigos y yo cantando una canción de Luisra. ¡Con tomas falsas y todo!
Profundo que te cagas.
Profundo que te cagas.
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